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Edición testing
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¿Estamos esperando un gran conflicto global que vacíe los depósitos de armas y municiones? ¿Se ha convertido la paz mantenida tras la Segunda Guerra Mundial en una amenaza? ¿Por qué se habla tanto de una posible tercera guerra? ¿Es este el verdadero deseo de las sociedades de todo el mundo? Después de todo, ¿quién se beneficia más de las guerras: los trabajadores de las fábricas, los pacientes de los hospitales, los niños de las escuelas o la industria armamentística en general?
Por Alejandro A. Tagliavini
El camino contrario lo llevó a Milei -y seguirá llevando- a metas opuestas a la libertad económica y social ya que son indivisibles. Es pura lógica, pero sus defensores argumentan que todas sus contradicciones son circunstanciales y que se realizarían con el fin de poder llegar a “ser el país más libre del mundo”. Argumento que viola todas las leyes de la ciencia, ergo, consiguen el efecto contrario.
La política impone un modelo que reduce productividad y servicios públicos.
Por Alejandro A. Tagliavini
«Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso… ¡Yo no sé qué te diera por un beso!», Gustavo Adolfo Bécquer.
La automatización y el espejismo de un bienestar futuro garantizado.
Por Alejandro A. Tagliavini
Los gobiernos europeos, con la ingenuidad que caracteriza al racionalismo constructivista que cree que puede moldear las sociedades según sus “ideales” -caprichos, en rigor- hace dos décadas decidieron que querían ser “progresistas” y “cuidar” el planeta, en particular, frente al “cambio climático”.
Los costes invisibles de la era digital.
Se ha instalado en muchas redacciones un temor casi supersticioso: que la inteligencia artificial terminará expulsando al periodista de su propio oficio. Es un miedo comprensible, pero profundamente equivocado. Confunde el periodismo con sus tareas mecánicas, y mezcla el talento del redactor con la rutina gris de la mesa de edición. Lo que está en juego no es la desaparición del periodista, sino justo lo contrario: su recuperación.
Por Alejandro A. Tagliavini
La necesidad de crudo ya no sería tan crítica, sino fuera por la nefasta intervención de los Estados que, como siempre, complican las cosas.
Me ha afectado mucho la muerte de la joven Noelia, estoy intentando tomar notas de mis reflexiones, pero por el momento solo tengo entre ellas una importante: se tiró de un quinto piso y no se mató, "alguien" le quería decir que todavía no había llegado su momento.
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