La crisis en Haití se agrava con un aumento de la violencia y la inseguridad alimentaria, lo que ha llevado a millones de personas a enfrentar necesidades humanitarias sin precedentes. Las bandas armadas controlan grandes áreas, debilitando el gobierno y los servicios básicos. A pesar de no haber elecciones presidenciales en una década, la urgencia por establecer un gobierno efectivo es crítica. La ONU destaca que la violencia sexual contra mujeres y niñas es una herramienta de control utilizada por estas bandas. La comunidad internacional debe colaborar para restaurar la seguridad y abordar los problemas de gobernanza que perpetúan esta crisis.
Una reciente incautación récord de 1,045 kilogramos de cocaína frente a la costa de Haití ha resaltado el papel crucial de la isla en las rutas de tráfico de drogas que conectan América del Sur, el Caribe y Estados Unidos. Las Naciones Unidas han señalado que esta operación marítima, realizada en julio de 2025, es la mayor incautación de drogas en más de tres décadas en el país. La creciente influencia de pandillas locales, que controlan rutas estratégicas y colaboran con redes internacionales, está exacerbando la crisis de seguridad y contribuyendo a la inestabilidad regional. La ONU está trabajando para fortalecer la capacidad de las autoridades haitianas en la lucha contra el tráfico de drogas y mejorar la seguridad fronteriza.
Más de 700.000 niños y niñas en el Caribe han sido afectados por el huracán Melissa, que ha causado lluvias torrenciales e inundaciones devastadoras en Jamaica, Cuba, Haití y República Dominicana. UNICEF estima que se necesitan más de 40 millones de euros para proporcionar ayuda de emergencia, incluyendo acceso a alimentos, agua potable y servicios de salud. La situación es crítica, con muchas comunidades aisladas y familias desplazadas. UNICEF ya ha comenzado la distribución de suministros esenciales y está trabajando con los gobiernos locales para atender las necesidades urgentes de la infancia afectada.
En Haití, la crisis humanitaria se agrava con más de 3,3 millones de niños en necesidad urgente de asistencia. La violencia y la desnutrición amenazan a la infancia, con un alarmante aumento del reclutamiento infantil en bandas armadas, donde hasta la mitad de sus miembros son menores, algunos de solo diez años. Más de 680,000 niños están desplazados y las escuelas han sido severamente afectadas. UNICEF hace un llamado urgente a la comunidad internacional para restablecer el acceso humanitario y proteger a los niños, garantizando su educación y bienestar en medio de esta crisis desatendida.
Más de la mitad de los habitantes de Haití, aproximadamente 5.5 millones de personas, enfrentan una grave inseguridad alimentaria, según un reciente informe. La violencia de las bandas armadas interrumpe el abastecimiento y agrava la inflación, lo que ha llevado a un aumento del costo de los alimentos en más del 30% en el último año. La economía haitiana sufre seis años consecutivos de recesión, con pérdidas significativas en el empleo y la producción agrícola. Además, la crisis ha provocado el desplazamiento de 1.3 millones de personas, muchas viviendo en condiciones precarias. Los analistas advierten que la situación se ha vuelto estructural y el hambre es ahora un estado permanente en el país.
El número de niños y niñas desplazados en Haití ha aumentado casi el doble en el último año, según un informe de UNICEF. Esta situación refleja una crisis de desplazamiento sin precedentes, exacerbada por la violencia y el colapso de los servicios básicos, que está llevando a la infancia al límite. La creciente inseguridad y la falta de recursos están afectando gravemente a los más vulnerables en el país caribeño.
La creciente violencia en Haití ha dejado al sistema sanitario y a la población civil en una situación crítica. En Puerto Príncipe, entre el 60% y el 80% de los centros de salud están inoperativos, lo que ha provocado un aumento alarmante de víctimas civiles atendidas por organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF). En los primeros seis meses de 2025, MSF reportó más de 13,000 pacientes en urgencias y un incremento significativo en las lesiones por violencia, afectando especialmente a menores. Esta crisis humanitaria se agrava con ataques armados y restricciones de movilidad, dejando a muchos haitianos sin acceso a atención médica vital.
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Haití se encuentra en una etapa crucial de su transición política, con la fecha límite del 7 de febrero para restaurar sus instituciones democráticas. El enviado de la ONU, Carlos Ruiz Massieu, enfatiza la necesidad de un consenso político y continuidad institucional para evitar el estancamiento del proceso. Se han hecho avances hacia las elecciones programadas para 2026, incluyendo un decreto electoral y un calendario oficial. A pesar de los desafíos en seguridad debido al control de pandillas, se observan mejoras gracias a operaciones policiales. La situación humanitaria sigue siendo crítica, con millones de personas que requieren asistencia. La consolidación del progreso dependerá del compromiso nacional y apoyo internacional sostenido.
En la COP30 celebrada en Belém, Brasil, se alza la voz de las personas desplazadas por el clima, quienes exigen medidas de adaptación ante la crisis ambiental. Refugiados de Haití a Etiopía destacan que el desplazamiento climático es una cuestión de dignidad y justicia. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) insta a incluir la movilidad climática en los planes de acción climática. Testimonios como el de Robert Montinard, refugiado haitiano, resaltan la necesidad de escuchar a los afectados y actuar frente a injusticias climáticas. A medida que el cambio climático intensifica conflictos y desplazamientos, se hace un llamado global para proteger vidas y garantizar que nadie quede atrás.
El huracán Melissa, uno de los más poderosos de 2025, ha dejado un saldo trágico de al menos 24 muertos en Haití y severos daños en Cuba y República Dominicana. Este fenómeno meteorológico tocó tierra en Jamaica como un huracán de categoría 5 el 28 de octubre, desplazándose luego hacia el norte con vientos de hasta 200 km/h y lluvias torrenciales. La ONU ha señalado que las sanciones económicas complican la respuesta humanitaria en Cuba, donde las necesidades superan la capacidad de respuesta del país. En Haití, las inundaciones han provocado la destrucción de viviendas y el desplazamiento de miles de familias. Más de 700,000 niños en el Caribe se han visto afectados por el huracán, lo que ha llevado a UNICEF a solicitar financiamiento urgente para asistir a las comunidades impactadas. Las agencias de la ONU enfatizan la importancia de actuar con anticipación para mitigar los efectos de desastres cada vez más frecuentes debido al cambio climático.
Médicos Sin Fronteras ha apoyado la reapertura de la maternidad Isaïe Jeanty en Puerto Príncipe, Haití, tras su cierre por violencia. Este centro es crucial para mejorar el acceso a atención sanitaria en un contexto de creciente inseguridad. La tasa de mortalidad materna e infantil en Haití sigue siendo alarmante, con un 60% de los partos sin asistencia médica. La colaboración con el Ministerio de Salud busca garantizar servicios de salud sexual y reproductiva, abordando necesidades urgentes y contribuyendo a la formación de nuevos profesionales en obstetricia. La maternidad reabierta ofrece atención prenatal y posnatal, cirugía obstétrica y más, en una zona donde la oferta médica es limitada.
Más de 3,3 millones de niños en Haití requieren asistencia humanitaria urgente debido a la violencia, desnutrición y el colapso de servicios esenciales. Un informe de UNICEF destaca que la inseguridad ha desplazado a más de 680.000 menores, quienes enfrentan condiciones críticas. La crisis en Haití es resultado de décadas de inestabilidad política y económica, lo que ha llevado a una emergencia humanitaria compleja. UNICEF hace un llamado a la comunidad internacional para priorizar la protección infantil y aumentar el apoyo humanitario, resaltando que aún hay tiempo para revertir esta situación crítica.
El virus de la rabia sigue siendo una grave amenaza para la salud pública en Haití, con más de 8000 casos sospechosos en perros entre 2022 y 2024. Este año, se han reportado cuatro muertes humanas debido a esta enfermedad prevenible. La Organización Panamericana de la Salud apoya campañas de vacunación canina para proteger a las comunidades, especialmente a los niños, y se espera que alcanzar una cobertura del 80% en la población canina reduzca significativamente la circulación del virus. A pesar de los desafíos políticos y económicos, estas iniciativas buscan fomentar la resiliencia y aumentar la concienciación sobre la prevención de la rabia.
En Puerto Príncipe, Haití, la violencia ha alcanzado niveles alarmantes, con UNICEF reportando el asesinato de diez niños en solo diez días. Durante un reciente ataque con dron, al menos seis niños y varios adultos perdieron la vida, incluyendo a una niña de cuatro años que fue asesinada mientras jugaba frente a su casa. Este ciclo de violencia ha devastado familias y ha comprometido la seguridad de los menores, quienes deberían disfrutar de un entorno seguro para crecer. UNICEF hace un llamado urgente para proteger los derechos de la infancia en Haití y garantizar su seguridad y dignidad.
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