Delegados de más de 120 países se han congregado en Ginebra para conmemorar el vigésimo aniversario del Consejo de Derechos Humanos, en un contexto marcado por la inestabilidad global, guerras y conflictos que resurgen con fuerza.
Durante la inauguración de la sesión anual, Volker Türk, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, ofreció un diagnóstico alarmante: el mundo enfrenta una “feroz competencia por el poder, el control y los recursos” como no se había visto en ocho décadas. Sin embargo, Türk también destacó que existe una alternativa a este orden mundial caracterizado por la corrupción: uno basado en la dignidad, igualdad y justicia.
“Las personas se sienten desorientadas, ansiosas e inseguras. Los engranajes del poder global están cambiando; las consecuencias son inciertas. Algunos pronostican el fin del orden mundial tal como lo conocemos”, afirmó Türk.
El retorno de la ley del más fuerte
Türk advirtió sobre la creciente normalización del uso de la fuerza para resolver disputas entre naciones y dentro de ellas. Señaló que algunos líderes reclaman un estatus excepcional que les permite actuar al margen del derecho internacional, perpetuando desigualdades tanto internas como externas. “Algunos utilizan su poder económico como arma y difunden desinformación para distraer, silenciar y marginar”, añadió.
El Alto Comisionado citó varias crisis que reflejan esta tendencia, incluyendo la situación crítica en Gaza, donde los palestinos enfrentan muertes a causa del conflicto y condiciones extremas. También mencionó Sudán, Ucrania y Myanmar como ejemplos de violaciones graves a los derechos humanos.
Los derechos de las mujeres, el termómetro de una sociedad
Annalena Baerbock, presidenta de la Asamblea General, centró su intervención en la situación de las mujeres y niñas afganas, sometidas a un sistema que muchos consideran un apartheid de género. Destacó los debates internos en Naciones Unidas sobre cómo mantener la ayuda humanitaria mientras las mujeres son excluidas del trabajo y las niñas de la educación.
“El apaciguamiento ante las violaciones más graves de derechos humanos nunca prevalece”, enfatizó Baerbock. “Los derechos de las mujeres son un indicador clave del estado de una sociedad. Si ellas no están seguras, nadie lo estará”.
La presidenta hizo un llamado a la acción: “El silencio es una elección. La inacción es una elección y tiene consecuencias. Pero también hay buenas noticias: la acción es una elección que está en nuestras manos”. Instó a los Estados miembros a defender los principios fundamentales de paz, desarrollo y derechos humanos.
Un contrapoder desde la base
A pesar del panorama sombrío descrito por Türk, también resaltó el surgimiento de movimientos ciudadanos alrededor del mundo que exigen igualdad y denuncian corrupción. Desde Nepal hasta Perú, comunidades enteras se movilizan para protegerse mutuamente e incluso arriesgar sus vidas en protesta contra injusticias.
Anunció así la creación de una Alianza Global por los Derechos Humanos, una coalición diversa que incluirá Estados, empresas y organizaciones civiles. “Esta alianza confrontará la dominación con solidaridad desde abajo”, explicó Türk.
Tecnología, reforma y representación
Türk también abordó el impacto potencialmente dañino de la inteligencia artificial sin salvaguardias adecuadas. “Estas tecnologías pueden amplificar sesgos e incluso enseñar comportamientos destructivos sin consecuencias”, advirtió.
Celebró la reciente formación del Panel Científico Internacional Independiente sobre IA como un paso positivo hacia una cooperación multilateral efectiva.
Tanto Türk como Baerbock coincidieron en que es necesario reformar el sistema de Naciones Unidas para hacerlo más eficiente y representativo. Baerbock planteó una inquietante pregunta: “¿Cómo es posible que en 80 años nunca haya habido una mujer Secretaria General?”. Llamó a cuestionar por qué después de tantas décadas aún no hay representación equitativa.
Llamada a la acción
Para concluir su intervención, Türk envió un mensaje claro a los Estados miembros: “Los derechos humanos no deben ser moneda de cambio política ni estar sujetos a negociación”. La sesión del Consejo de Derechos Humanos se extenderá durante cuatro semanas más en Ginebra.
Preguntas sobre la noticia
¿Qué se conmemora en Ginebra con la reunión de delegados de más de 120 países?
Se conmemora el vigésimo aniversario del Consejo de Derechos Humanos en medio de una inestabilidad mundial, guerras y conflictos resurgentes.
¿Cuál es el diagnóstico que presenta Volker Türk sobre la situación actual del mundo?
Türk menciona que el mundo está experimentando una feroz competencia por el poder, el control y los recursos, a una escala e intensidad no vistas en los últimos 80 años.
¿Qué propone Volker Türk como alternativa al orden mundial basado en el poder y la corrupción?
Türk propone un orden alternativo basado en la dignidad, la igualdad y la justicia, y anuncia la creación de una Alianza Global por los Derechos Humanos.
¿Cuáles son algunos de los conflictos mencionados por Türk que ejemplifican la crisis actual?
Türk menciona situaciones críticas como las crisis en Gaza, Sudán, Ucrania y Myanmar.
¿Qué destaca Annalena Baerbock sobre los derechos de las mujeres durante su intervención?
Baerbock enfatiza que los derechos de las mujeres son un termómetro del estado de una sociedad y advierte sobre el apartheid de género que sufren las mujeres y niñas afganas.
¿Qué mensaje final transmite Volker Türk a los Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos?
Türk concluye que los derechos humanos no deben ser moneda de cambio política y que el futuro depende del compromiso conjunto para defender los derechos de cada persona.