En Gaza, 875 personas han perdido la vida en las últimas semanas mientras intentaban conseguir alimentos, según informes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. La mayoría de estas muertes están relacionadas con centros de ayuda gestionados por una fundación privada respaldada por Estados Unidos e Israel. El último incidente ocurrió el 14 de julio, cuando el Ejército israelí bombardeó a palestinos que buscaban comida, resultando en dos muertos y varios heridos. La situación se agrava con un aumento alarmante de la desnutrición infantil, donde uno de cada diez niños examinados presenta signos de desnutrición. Las agencias humanitarias advierten sobre la necesidad urgente de asistencia alimentaria y medicinas en Gaza, donde el bloqueo ha impedido la llegada de ayuda durante más de cuatro meses.