La ONU ha expresado su profunda preocupación por la escalada de violencia en Irán, donde protestas masivas han resultado en un alto número de víctimas y un riesgo de desestabilización regional. La secretaria general adjunta para Asuntos Políticos, Martha Pobee, destacó la necesidad urgente de evitar nuevas muertes y llamó a restablecer el acceso a la información tras un apagón casi total de las comunicaciones impuesto por las autoridades. Las manifestaciones, que comenzaron en diciembre de 2025 por el colapso económico, se han transformado en un movimiento político significativo. La ONU también ha denunciado arrestos masivos, con más de 18,000 detenidos, y ha instado al respeto del debido proceso y los derechos humanos. Ante la creciente tensión internacional, se hace un llamado a la diplomacia como única vía para preservar la paz.
La Organización de las Naciones Unidas ha manifestado su profunda preocupación por la grave situación en Irán, caracterizada por protestas masivas, un alto número de víctimas y el riesgo de una mayor desestabilización en la región. Esta afirmación fue realizada por la secretaria general adjunta para Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, Martha Pobee, durante una sesión informativa ante el Consejo de Seguridad.
Pobee destacó que las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025 en Teherán, cuando comerciantes del Gran Bazar se movilizaron contra el colapso de la moneda nacional, la inflación descontrolada y el deterioro de las condiciones de vida. En pocos días, estas protestas se expandieron a todo el país, evolucionando hacia un movimiento político que se considera uno de los más significativos desde las movilizaciones “Mujer, Vida, Libertad” en 2022.
A pesar de que inicialmente las protestas fueron pacíficas, a partir del 8 de enero se produjo una escalada violenta en Teherán y otras grandes ciudades. Las autoridades respondieron con un apagón casi total de las comunicaciones, evacuaciones en residencias universitarias y levantamiento de barreras urbanas. Según múltiples informes, también hicieron uso excesivo de la fuerza.
Organizaciones de derechos humanos han reportado cientos o incluso miles de muertes entre manifestantes y transeúntes en un breve lapso, cifras que no han podido ser verificadas independientemente por las Naciones Unidas.
El Gobierno iraní sostiene que su respuesta fue necesaria para contrarrestar a “terroristas organizados”, acusándolos de provocar violencia con el fin de desestabilizar al país e incitar una intervención extranjera.
La ONU también expresó su inquietud por las denuncias sobre arrestos masivos que superarían las 18.000 detenciones. La organización hizo un llamado a respetar el debido proceso y garantizar un trato humano a los detenidos, así como a detener cualquier ejecución relacionada con las protestas.
Ante el aumento de tensiones y declaraciones sobre posibles acciones militares contra Irán, el Secretario General instó a todas las partes a actuar con moderación. Reiteró que la diplomacia y el diálogo son esenciales para evitar una mayor escalada y preservar la paz internacional.
La periodista y activista iraní Masih Alinejad denunció lo que calificó como una “masacre” contra los manifestantes en Irán, criticando la falta de una respuesta contundente por parte de la comunidad internacional. Invitada por Estados Unidos, Alinejad afirmó que millones de iraníes desarmados han sido silenciados mediante munición militar y arrestos masivos.
Alinejad subrayó que las protestas iniciadas por el colapso económico rápidamente se transformaron en un levantamiento nacional abarcando todos los sectores sociales. Denunció cifras alarmantes sobre víctimas mortales aunque reconoció que no hay verificación independiente debido al bloqueo informativo.
“Periodistas dentro de Irán han enviado vídeos mostrando montones y montones de bolsas para cadáveres apiladas unas encima de otras. Iraníes en el exilio están ampliando esas imágenes para asegurarse que sus familiares no están entre ellas”, indicó Alinejad.
Ahmad Batebi, periodista y defensor de derechos humanos, compartió su experiencia personal sobre la represión en Irán. Recordó haber sido arrestado durante su época estudiantil por participar en protestas; fue condenado inicialmente a muerte y sometido a tortura física y psicológica durante años.
Batebi enfatizó que actualmente se llevan a cabo ejecuciones extrajudiciales y entierros sin identificación, dificultando conocer el número real de víctimas. Además, alertó sobre la participación activa de fuerzas extranjeras aliadas en esta represión.
El periodista concluyó haciendo un llamado a la comunidad internacional para tomar medidas concretas ante esta crisis humanitaria en lugar de limitarse a declaraciones condenatorias.
El embajador Gholamhossein Darzi, representante permanente adjunto de Irán ante la ONU, expresó que hablaba en nombre “de una nación en duelo”. Criticó al representante estadounidense por utilizar mentiras y distorsiones durante su intervención para ocultar la implicación directa del país norteamericano en los disturbios en Irán.
Afirmó que Estados Unidos busca presentarse como amigo del pueblo iraní mientras sienta las bases para una posible intervención militar bajo una supuesta narrativa humanitaria. Describió estas afirmaciones como “particularmente cínicas”, considerando el historial documentado del país estadounidense respecto a intervenciones militares ilegales.
Dijo también estar firmemente opuesto a la participación de los expositores civiles presentes en la reunión del Consejo, argumentando que representan intereses políticos ajenos al bienestar del pueblo iraní. Concluyó señalando que su presencia socava la integridad del debate actual.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 18,000 | Número de personas detenidas durante las protestas. |
| Cientos a miles | Número estimado de manifestantes muertos según informes de medios y organizaciones de derechos humanos. |
| 28 de diciembre de 2025 | Fecha en que comenzaron las manifestaciones en Teherán. |
| 8 de enero | Fecha a partir de la cual las protestas comenzaron a escalar en violencia. |
La ONU expresa profunda preocupación por la grave situación en Irán, marcada por protestas generalizadas, un elevado número de víctimas y el riesgo de una mayor desestabilización regional.
Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre de 2025 debido al colapso de la moneda nacional, la inflación descontrolada y el deterioro de las condiciones de vida, evolucionando hacia un movimiento político significativo.
El Gobierno iraní ha impuesto un apagón casi total de las comunicaciones y ha sido acusado de usar fuerza excesiva contra los manifestantes, así como de realizar arrestos masivos.
Se estima que más de 18.000 personas han sido detenidas durante las manifestaciones en Irán.
La comunidad internacional, incluido el Secretario General de la ONU, ha instado a las autoridades iraníes a respetar los derechos humanos y permitir que los ciudadanos expresen sus demandas pacíficamente.
Se han denunciado ejecuciones extrajudiciales, entierros sin identificación y un uso excesivo de la fuerza contra manifestantes, así como arrestos masivos y represión transnacional contra disidentes.
Los representantes del gobierno iraní han rechazado las acusaciones, afirmando que son parte de una narrativa destinada a ocultar la implicación directa de Estados Unidos en incitar disturbios en Irán.