La organización, que estaba asentada en Alicante y La Rioja y destacaba por su gran movilidad a nivel nacional, obligaba a las mujeres a cambiar continuamente de piso para que no se las vinculara con el mundo de la prostitución.
La rápida intervención de los agentes permitió que una de las víctimas fuera liberada nada más llegar a España, incluso antes de conocer cuál iba a ser su destino real.
En el marco del Plan Policial contra la Trata de Seres Humanos con fines de Explotación Sexual, hay tres personas detenidas, dos de los cuales han ingresado en prisión.