Esta incautación es la mayor de cocaína efectuada por cuerpos policiales españoles, supone la mayor cantidad intervenida en un contenedor en Europa y la mayor de la historia del narcotráfico en nuestro país en todos los medios de transporte.
Gracias a la coordinación internacional se averiguó que la sustancia ilegal se encontraba entre un cargamento de ocho recipientes que contenían paneles de pladur como carga legal. El administrador de la empresa destinataria ha sido arrestado como responsable de realizar todas las gestiones para la recepción de la droga.
Aunque trágica, esta historia tiene un final feliz. Ocurrió en Floridablanca, Santander (Colombia) gracias al aviso que dio un 'sin techo' de la ciudad al escuchar el llanto de la pequeña mientras caminaba por la zona.