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Desmantelada red que suministraba material para cultivos ilegales de marihuana
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Desmantelada red que suministraba material para cultivos ilegales de marihuana

Por Redacción
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admincibelesnet/5/5/13
cibeles.net
miércoles 27 de mayo de 2026, 18:49h
Actualizado el: 27/05/2026 19:09h

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La Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra han desarticulado una organización criminal en la operación "Krippy", que operaba como una empresa de growshop para suministrar material a plantaciones de marihuana a gran escala. Cuatro personas fueron detenidas, con dos de ellas ingresando en prisión. Se realizaron trece registros en Tarragona y Granada, donde se incautaron 240.000 euros en efectivo y vehículos. La investigación reveló una estructura jerárquica que facilitaba cultivos ilegales mediante un servicio integral, incluyendo iluminación y sistemas de riego. Además, se descubrió una doble contabilidad y operaciones por valor de más de 80 millones de euros, con vínculos a una filial en Alemania para expandir su actividad ilícita a nivel europeo.

La Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra han llevado a cabo la operación “Krippy”, que ha resultado en la desarticulación de una organización criminal que operaba bajo la fachada de un negocio de venta de productos para cultivos. Esta trama se dedicaba, en realidad, a suministrar material para el establecimiento y mantenimiento de plantaciones de marihuana a gran escala.

En total, cuatro personas han sido detenidas y dos más están siendo investigadas. Dos de los arrestados han sido encarcelados por ser los líderes de esta red delictiva. Además, las autoridades han ordenado el cese de las actividades comerciales relacionadas y el bloqueo de cuentas bancarias y bienes valorados en aproximadamente 800.000 euros.

Operativos en varias localidades

Se realizaron trece registros, doce en la provincia de Tarragona —incluyendo Tarragona, Torredembarra, Salou y Perafort— y uno en Peligros, Granada. Durante estas operaciones, se confiscó un total de 240.000 euros en efectivo, así como cuatro vehículos (dos furgonetas, un coche y una motocicleta), material tecnológico y abundante documentación relevante para la investigación.

La investigación reveló que las empresas implicadas no solo vendían productos aislados, sino que ofrecían un servicio integral que abarcaba todos los elementos necesarios para establecer cultivos ilegales de marihuana. Esto incluía sistemas de iluminación, ventilación, riego y control ambiental, facilitando así la creación y mantenimiento de estas plantaciones.

Estructura jerárquica del grupo

La organización presentaba una estructura jerárquica con un núcleo directivo encargado de tomar decisiones estratégicas y coordinar las distintas sedes operativas. A pesar de que las empresas estaban ubicadas en diferentes regiones del país, funcionaban como una única entidad empresarial coordinada. Compartían recursos logísticos y operativos, incluyendo plataformas de venta y gestión comercial.

Aunque su actividad declarada era la venta mayorista a otros establecimientos, la investigación demostró que existía una doble operativa: por un lado, ventas a otras empresas con apariencia legal; por otro lado, transacciones directas con organizaciones criminales dedicadas al cultivo internacional de marihuana. Estas últimas eran mucho más rentables y se realizaban al margen del marco legal.

Doble contabilidad y flujos económicos

Los agentes han descubierto una doble contabilidad: una oficial presentada ante las autoridades fiscales y otra paralela relacionada con ingresos provenientes de ventas ilícitas. La contabilidad paralela acumulaba alrededor de 13 millones de euros, que eran redistribuidos dentro del entramado para cubrir pagos a proveedores y gastos personales.

Durante el periodo investigado, las cuentas bancarias asociadas a los principales responsables mostraron movimientos superiores a 80 millones de euros, mientras que la actividad económica registrada apenas alcanzaba los 15 millones. Además, se identificó una filial en Alemania que replicaba esta operativa ilegal a nivel europeo.

Métodos encubiertos para preservar identidades

La organización implementaba medidas específicas para proteger la identidad de sus clientes, muchos vinculados a grandes plantaciones ilegales. Estas incluían sistemas indirectos de entrega y el uso de intermediarios para recibir mercancías.

Tanto los responsables como los empleados eran conscientes del destino ilícito del material suministrado e intervenían activamente en la gestión logística. En el operativo participaron diversas unidades policiales tanto de la Guardia Civil como de los Mossos d’Esquadra.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
800.000 euros Valor del patrimonio bloqueado de los responsables de la organización.
240.000 euros Importe en efectivo intervenido durante los registros.
13 millones de euros Capital de la contabilidad paralela vinculado a las ventas ilícitas.
80 millones de euros Movimientos de capital registrados en cuentas bancarias vinculadas a los responsables.
15 millones de euros Actividad económica declarada durante el periodo investigado.

Preguntas sobre la noticia

¿Qué operación llevó a cabo la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra?

La operación “Krippy” desarticuló una organización criminal que operaba bajo una trama empresarial dedicada a la venta de productos de growshop, pero que en realidad suministraba material para plantaciones de marihuana a gran escala.

¿Cuántas personas fueron detenidas durante la operación?

Cuatro personas fueron detenidas y dos más están siendo investigadas. Dos de los detenidos han ingresado en prisión por ser los máximos responsables de la organización criminal.

¿Qué se intervino durante los registros realizados?

Se intervinieron 240.000 euros en efectivo, cuatro vehículos, material tecnológico y documentación relevante para la investigación.

¿Cómo funcionaba la organización criminal?

La organización tenía una estructura jerarquizada y operaba como una única entidad coordinada, compartiendo recursos logísticos y comerciales entre varias empresas aparentemente independientes.

¿Cuál era el objetivo de las empresas investigadas?

A pesar de declarar actividades legales, las empresas estaban involucradas en la venta directa a organizaciones criminales dedicadas al cultivo internacional de marihuana, evitando así canales legales de facturación.

¿Qué tipo de contabilidad llevaba la organización?

Existía una doble contabilidad: una oficial ante la administración y otra paralela vinculada a ingresos de ventas ilícitas, con un capital almacenado que ascendía aproximadamente a 13 millones de euros.

¿Cómo preservaban la identidad de sus clientes?

Implementaban medidas como sistemas de entrega indirecta, ocultación de direcciones finales y uso de intermediarios para recibir mercancías, asegurando que el destino del material ilícito permaneciera encubierto.

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