Max Verstappen ha reconocido que es poco probable que logre su quinta victoria consecutiva en el Gran Premio de Japón, debido a la falta de rendimiento de Red Bull. El piloto neerlandés explicó que la diferencia con sus rivales es actualmente demasiado grande.
En la última carrera celebrada en China, Verstappen enfrentó una jornada complicada, ya que se quedó sin puntuar en la Sprint por solo cuatro décimas y tuvo que retirarse del Gran Premio mientras ocupaba la sexta posición, lo que significó perder una oportunidad valiosa de sumar ocho puntos.
Red Bull lucha por recuperar terreno
El descenso en el rendimiento de Red Bull ha llevado al equipo a quedar rezagado no solo frente a sus tradicionales competidores como Mercedes, Ferrari y McLaren, sino también ante equipos del medio campo como Haas. Esto ha motivado a Verstappen a maximizar el rendimiento del coche en el próximo Gran Premio japonés.
Tras haber ganado las últimas cuatro ediciones en el Circuito de Suzuka, incluida una impresionante victoria donde superó a los dominantes pilotos de McLaren, Lando Norris y Oscar Piastri, Verstappen comentó: “No pienso realmente en los años anteriores porque cada año es diferente”.
Expectativas para el futuro
“Tenemos que ser realistas y reconocer que actualmente estamos lejos de ese nivel, así que simplemente me enfoco en el fin de semana y ver dónde nos encontramos”, añadió.
Al ser cuestionado sobre cómo aprovechará el equipo de Milton Keynes el mes de abril, dado que no habrá carreras en Bahréin y Arabia Saudita durante ese periodo, Verstappen expresó: “Espero que podamos utilizar esa pausa para entender mejor nuestro coche. Aprender de las carreras anteriores y tratar de estar más cerca de la parte delantera”.
A pesar de los problemas con el coche, Red Bull promovió a Isack Hadjar para acompañar a Verstappen esta temporada. Actualmente, ambos equipos están empatados con 12 puntos, aunque el equipo hermano tiene la ventaja al haber puntuado en todas las carreras hasta ahora.
Desempeño inicial de Hadjar
Hadjar comenzó su andadura con un buen pie al clasificar tercero para el Gran Premio de Australia, pero un problema de fiabilidad le impidió terminar la carrera. En la siguiente ronda en China, no logró recuperarse entre los ocho primeros tras un choque con Kimi Antonelli, aunque pudo conseguir cuatro puntos valiosos en el Gran Premio.
A pesar de los desafíos, Hadjar se siente cómodo en su nuevo rol y reflexiona sobre su experiencia antes del Gran Premio japonés: “He hecho dos carreras así que veamos cómo sigue. Es definitivamente un reto difícil pero al mismo tiempo me siento muy bien aquí”.
“Max siempre es muy rápido e impresionante; entrega cada vuelta, pero estoy intentando mantenerme cerca”, concluyó Hadjar.
Aunque reconoce que su coche no es el más ligero ni fácil de manejar, enfatiza que lo principal es mejorar su velocidad: “Pasamos demasiado tiempo en las curvas. Simplemente no somos lo suficientemente rápidos. Eso es todo.”