Ana Alós, portavoz adjunta del GPP, ha instado al Gobierno español a cumplir con la ley y ejecutar las órdenes de expulsión para evitar que España sea el "eslabón débil" en Europa en términos de inmigración. Durante un debate en el Pleno, destacó que solo se ejecutan siete de cada 100 órdenes de expulsión, lo que representa un fracaso estructural. Alós criticó la reciente regularización masiva de inmigrantes irregulares, argumentando que socava la seguridad jurídica y es injusta tanto para los ciudadanos españoles como para quienes han seguido los procedimientos legales. También propuso reforzar la cooperación judicial y policial y realizar cambios legislativos para expulsar a extranjeros condenados por delitos graves. La política migratoria debe ser coherente y efectiva, enfatizó, para garantizar el cumplimiento de las resoluciones administrativas y judiciales.
La portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Popular (GPP) ha puesto de manifiesto que en España, apenas se ejecutan siete de cada 100 órdenes de expulsión dictadas. Entre enero y septiembre de 2025, el país notificó más de 41.000 órdenes, lo que evidencia un problema que trasciende lo puntual. “Estamos ante un fracaso estructural que envía un mensaje devastador: incumplir la ley en España sale gratis”, afirmó.
Además, advirtió que “España no puede ser el país que emite órdenes sin cumplirlas, convirtiendo la irregularidad en una vía hacia la regularización automática”. Resaltó la incongruencia de exigir a los ciudadanos españoles un certificado negativo de antecedentes penales para acceder a ciertos empleos públicos, mientras que aquellos que han permanecido ilegalmente en el país pueden regularizar su situación mediante una simple manifestación unilateral.
La portavoz cuestionó si esta medida realmente refuerza la seguridad jurídica, y si protege tanto a los ciudadanos españoles como a los inmigrantes que cumplen con las normativas. “Esta regularización no solo es injusta para quienes respetan las leyes, sino también para aquellos inmigrantes que han esperado años en trámites burocráticos”, añadió.
Al mismo tiempo, destacó la contradicción entre las políticas migratorias de España y las de sus socios europeos. “Mientras otros países endurecen sus políticas de retorno, España anuncia papeles para todos, convirtiéndose así en el punto débil del espacio Schengen”, subrayó, haciendo referencia al efecto llamada que las mafias están utilizando.