Jorge Lorenzo, tres veces Campeón del Mundo de MotoGP, ha dejado atrás su retiro para asumir un nuevo desafío: revitalizar el instinto competitivo de Maverick Viñales, piloto del equipo Red Bull KTM Tech3. Tras una etapa alejado del asfalto, donde disfrutó de un estilo de vida más relajado y se dedicó a proyectos personales como su podcast, Lorenzo ha decidido regresar a la pista con una misión clara.
La llamada de Viñales fue el catalizador que llevó a Lorenzo a retomar su antigua vida en el motociclismo. Su objetivo es recuperar ese espíritu feroz que caracterizó al piloto español en sus primeros años. Durante una reciente entrevista, Lorenzo recordó cómo desde pequeño se hablaba de Viñales como un “killer” en la pista: “Todo el mundo decía que era un killer. Odiaba perder”, comentó en el Test de Sepang.
El regreso al instinto competitivo
Lorenzo ha observado que, aunque el talento innato de Viñales sigue presente, su agresividad en la pista ha disminuido en los últimos años. Ahora, con una nueva perspectiva tras convertirse en padre y valorar su tiempo fuera de las carreras, Viñales está decidido a dar lo mejor de sí mismo antes de que finalice su carrera deportiva. “Entiende que los próximos dos o tres años serán cruciales. Quiere dar más del 100% para estar en paz consigo mismo”, explicó Lorenzo.
Sin embargo, la verdadera batalla no solo se libra en la pista, sino también dentro del box de KTM. Con Pedro Acosta como referente tras finalizar cuarto en el campeonato de 2025, Lorenzo y Viñales tienen claro que deben desafiar esa percepción y demostrar que pueden ser los mejores. “El objetivo este año es ser la mejor KTM. No será fácil porque Pedro llega muy fuerte”, afirmó Lorenzo.
Desafiando las expectativas
A pesar de las dificultades ocasionadas por una lesión durante el Gran Premio de Alemania, donde Viñales mostró un rendimiento destacado antes del contratiempo, ahora se siente listo para competir nuevamente. La reciente prueba en Sepang le permitió comprobar que su hombro lesionado resistió bien una caída, lo que le ha devuelto la confianza necesaria para afrontar la temporada.
Con su cuerpo recuperado y un renovado sentido de urgencia, la pregunta no es si Viñales tiene velocidad suficiente; es si puede recuperar ese instinto letal que le ha otorgado diez victorias en MotoGP con tres fabricantes diferentes y aún podría llevarlo a convertirse en el primer piloto en ganar con cuatro marcas distintas.
Para Jorge Lorenzo, la meta es clara: ayudar a uno de los pilotos más talentosos y experimentados del circuito a redescubrir su mejor versión y consolidarse como la referencia dentro del equipo KTM.