Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, se dirigió a empresarios vascos en el Círculo de Empresarios Vascos, destacando la gravedad de la corrupción en España y su impacto en la sociedad y las empresas. Afirmó que ninguna organización podría sostener un gobierno como el actual y abogó por retomar temas cruciales como vivienda, sanidad y economía. Presentó una estrategia de competitividad industrial centrada en la creación de empleo de calidad, revisión fiscal y reducción de burocracia. Feijóo enfatizó la necesidad de construir mayorías políticas basadas en valores fundamentales para el progreso del país.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha afirmado que ninguna empresa, ni siquiera una comunidad de vecinos, podría soportar el actual estilo de gobernanza en España. Durante su intervención, destacó la urgencia de retomar discusiones sobre temas cruciales que definirán el futuro del país en las próximas décadas, tales como la vivienda, el control de fronteras, la sanidad pública y la economía.
Feijóo subrayó que el clima de corrupción que atraviesa España está generando una situación de “enorme gravedad” para la sociedad y las empresas. “Quien realmente crea en un proyecto compartido de prosperidad no puede conformarse con mantener un proyecto político como este. Yo vengo a hablarles del proyecto compartido que es España, dentro de su realidad territorial”, añadió.
El líder popular también mencionó que todos los presidentes de los países miembros de la OTAN son conscientes de que la esposa del presidente Pedro Sánchez no ha podido viajar debido a que la Justicia le ha retirado el pasaporte. Esto representa un “enorme coste reputacional” para España, algo que el país no puede permitirse.
En su discurso, anunció su intención de presentarse a las próximas elecciones con una estrategia centrada en la competitividad industrial, que priorice el empleo de calidad e incluya un ambicioso paquete de beneficios fiscales. “España necesita volver a tener una política económica al servicio de la competitividad, así como una política fiscal que incentive la inversión, la investigación y el desarrollo tecnológico”, enfatizó.
Feijóo hizo hincapié en la necesidad de proporcionar más seguridad jurídica y eliminar las barreras burocráticas. Reiteró su compromiso con la industria electrointensiva, así como su apuesta por el talento, destacando un “proyecto nacional” que aproveche todas las capacidades disponibles.
Afirmó que España debe reconstruir grandes mayorías políticas basadas en los valores que han permitido su progreso, citando específicamente el cumplimiento de la ley, el europeísmo, la estabilidad institucional y una economía abierta.
Núñez Feijóo dejó claro su respeto por el cumplimiento integral de toda la Constitución, incluyendo la Disposición Adicional Primera y el Estatuto de Guernika. “Aquellos que dicen amar a España pero no están dispuestos a defender el Estado autonómico ni los estatutos de las comunidades autónomas no pueden afirmar que quieren mucho a este país”, cuestionó.
La estrategia propuesta por Feijóo se centra en cinco ejes clave para fomentar la competitividad industrial y crear empleo de calidad:
Feijóo considera que ninguna empresa, ni siquiera una comunidad de vecinos, podría resistir la forma de gobernar actual en España, y destaca la necesidad de abordar temas cruciales para el futuro del país.
El presidente del PP señala que el clima de corrupción en España es de "enorme gravedad" y que no se puede sostener un proyecto político bajo estas condiciones.
Feijóo anuncia una estrategia de competitividad industrial centrada en el empleo de calidad y un paquete ambicioso de beneficios fiscales, así como una política económica que incentive la inversión y el desarrollo tecnológico.
Los cinco ejes son: revisión de impuestos y beneficios fiscales, más seguridad jurídica y menos burocracia, política energética basada en tecnología, recursos humanos enfocados en talento y un proyecto nacional que aproveche todas las capacidades.
Feijóo expresa su respeto por el cumplimiento íntegro de la Constitución y cuestiona a quienes dicen querer a España pero no defienden el Estado de las autonomías.