En una interpelación en el Pleno del Senado, la portavoz de Justicia del GPP, Pepa Pardo, acusó al ministro de Justicia, Félix Bolaños, de liderar un "linchamiento público" contra jueces que emiten resoluciones desfavorables. Pardo criticó la falta de respeto hacia la independencia judicial y la separación de poderes, señalando que Bolaños ha presionado a la judicatura y ha atacado a jueces como Peinado. Denunció que su gobierno está en guerra con la justicia y cuestionó su moralidad al sostenerse con los votos de figuras controvertidas. Las asociaciones judiciales han calificado sus ataques como "inadmisibles", advirtiendo sobre el deterioro democrático bajo su gestión.
En el Pleno del Senado, durante una interpelación al ministro de Justicia, la portavoz de Justicia del GPP, Pepa Pardo, ha señalado que Félix Bolaños se ha convertido en “el director de un linchamiento público a aquellos jueces que dictan resoluciones que no le son favorables”. Pardo enfatizó que son los propios jueces quienes deben defenderse ante las agresiones verbales del ministro.
La senadora gallega calificó esta situación como “una anormalidad democrática”, subrayando que es inaceptable que un ministro de Justicia esté en conflicto con la propia justicia. Además, criticó los ataques dirigidos al juez Peinado, afirmando que estos no son meras expresiones de libertad de expresión, sino un ataque directo a la independencia judicial.
Pardo destacó que la acumulación de funciones en Bolaños —como titular de Justicia, presidente y responsable de Relaciones con las Cortes— representa una “declaración de guerra abierta” por parte del Gobierno hacia la separación de poderes. La senadora reprochó al ministro su falta de respeto hacia la independencia judicial y cuestionó su concepto de democracia.
Asimismo, Pardo acusó a Bolaños de permitir una “barra libre” para atacar la independencia judicial y lo retrató como el principal defensor de Begoña Gómez, quien enfrenta múltiples cargos por corrupción. En este contexto, preguntó retóricamente si el ministro tiene algún límite en sus acciones.
La portavoz del GPP enumeró varios fracasos atribuibles a Bolaños, mencionando casos como el intento de amnistía y la percepción generalizada de un Poder Judicial controlado. También hizo referencia a la situación legal de Begoña Gómez y al fiscal General del Estado, sugiriendo que si hubiera más evidencia sobre corrupción dentro del PSOE, “no habría cárceles suficientes para todos los sanchistas corruptos”.
Pardo describió al ministro como “la viva imagen de la degradación institucional y del deterioro democrático”, señalando que el Gobierno tiene más de 40 leyes bloqueadas en el Congreso y que el Tribunal Constitucional ha declarado ilegales las prórrogas solicitadas por su administración.
La senadora advirtió sobre los ataques sistemáticos del Gobierno hacia el Poder Judicial y cómo esto se extiende también hacia medios críticos y opositores. Criticó además la actitud del Gobierno hacia figuras como María Corina Machado, cuestionando cómo es posible defender la democracia mientras se mantiene relación con regímenes dictatoriales.
Según los jueces, son ‘ataques inadmisibles’. Pardo recordó que tanto asociaciones judiciales como jueces han calificado las palabras y acciones del ministro como “inadmisibles”, argumentando que estas intentan socavar la confianza pública en el sistema judicial. También denunció presiones ejercidas por Bolaños sobre el CGPJ para sancionar al juez Peinado.
La senadora planteó inquietudes sobre las intenciones del ministro respecto a otras instancias judiciales superiores, sugiriendo amenazas directas a la Audiencia Provincial de Madrid. En un tono desafiante, cuestionó si Bolaños siente vergüenza por ser parte de un Gobierno apoyado por elementos tan controvertidos como terroristas o golpistas.
Pardo concluyó su intervención exigiendo dignidad para el cargo ministerial: “Usted no tiene dignidad para ser ministro de Justicia; váyase ya y devuelva esa dignidad que la Justicia merece”.
Pepa Pardo denuncia que el ministro de Justicia, Félix Bolaños, es “el director de un linchamiento público a aquellos jueces que dictan resoluciones que no le son favorables” y critica su actitud hacia la independencia judicial.
Pardo afirma que la convergencia de poderes en la figura de Bolaños representa una “declaración de guerra abierta” a la separación de poderes y critica los ataques del Gobierno a la independencia judicial.
Las asociaciones judiciales y los jueces de instrucción de Madrid califican las palabras y ataques de Bolaños como “inadmisibles”, indicando que socavan la confianza de los ciudadanos en la justicia.
Pardo acusa a Bolaños de presionar al CGPJ para sancionar al juez Peinado y cuestiona si está amenazando a la Audiencia Provincial de Madrid respecto a sus decisiones.
Pardo concluye instando a Bolaños a renunciar, afirmando que no tiene dignidad para ser ministro de Justicia y debe devolver esa dignidad que merece el sistema judicial.