Miriam Guardiola, portavoz adjunta del GPP, ha denunciado en el Pleno del Congreso que el Gobierno de Sánchez es un "lodazal de corrupción". Acusa al PSOE y a su entorno de estar involucrados en múltiples casos de corrupción, mencionando nombres como Ábalos y Aldama. Guardiola critica la gestión del ministro Félix Bolaños, cuestionando su silencio ante las acusaciones y señalando audios que sugieren pagos para influir en jueces y fiscales. Concluye que Bolaños es "un cartucho quemado" y advierte sobre la falta de transparencia en el gobierno.
En el Pleno del Congreso
La portavoz adjunta del GPP, Miriam Guardiola, ha denunciado la proliferación de casos de corrupción que, según su perspectiva, comprometen al Gobierno, al PSOE y a figuras cercanas al presidente Pedro Sánchez. Mencionó nombres como Ábalos, Aldama, Koldo y Sants Cerdán, así como otros asuntos que actualmente están bajo investigación.
Guardiola afirmó que la corrupción no se limita a “robar a los españoles”, sino que también incluye acciones como “dejar en la calle a terroristas para mantenerse en el poder”, “designar a afines en puestos públicos” o “manipular procesos internos del propio Partido Socialista”.
En este contexto, destacó la reciente publicación de audios que, según ella, sugieren pagos destinados a ejercer presión sobre jueces y fiscales. Calificó esta situación de “cloacas” y “mafia”, señalando que “todos hemos escuchado los audios donde parece evidente que el PSOE pagaba 20.000 euros a fontaneros para atacar a jueces y fiscales involucrados en investigaciones sobre la corrupción del Partido Socialista”.
Asimismo, reprochó al ministro de Justicia, Félix Bolaños, su silencio ante las informaciones mencionadas. Durante su intervención, mostró una fotografía donde aparece junto a Ábalos, Aldama y Cerdán, cuestionándole sobre el motivo de dicho encuentro.
Guardiola concluyó su intervención asegurando que Bolaños es “un cartucho quemado” y le advirtió que “no merece la pena lavar los trapos sucios del presidente”. Su discurso pone de manifiesto un creciente descontento hacia la gestión del Gobierno en relación con estos escándalos.
Miriam Guardiola, la portavoz adjunta del GPP, es quien realiza la acusación contra el Gobierno de Sánchez, calificándolo de ser un 'lodazal de corrupción'.
Guardiola menciona varios casos como los de Ábalos, Aldama, Koldo y Sants Cerdán, así como otros que están bajo investigación.
Guardiola afirma que la corrupción no solo implica robar a los españoles, sino también dejar en libertad a terroristas para mantenerse en el poder, colocar a afines en puestos públicos y manipular procesos internos del PSOE.
Se hace referencia a audios que sugieren pagos para presionar a jueces y fiscales que investigan la corrupción del PSOE, lo cual Guardiola califica de "cloacas" y "mafia".
Guardiola reprocha el silencio de Bolaños ante las informaciones sobre corrupción y le muestra una fotografía donde aparece con otros implicados, preguntándole por el motivo del encuentro.
Guardiola concluye que Bolaños es “un cartucho quemado” y advierte que no merece la pena lavar los trapos sucios del presidente.