El Partido Popular (PP) ha destacado la vivienda como una de sus principales prioridades políticas, enfatizando su compromiso con la construcción de viviendas asequibles para los jóvenes y la reducción de la intervención estatal. Durante las comparecencias en el Senado, los senadores José Ramón Díaz de Revenga y Paloma Martín criticaron las políticas del PSOE en materia de vivienda, señalando que han exacerbado la crisis habitacional en ciudades como Barcelona. El PP propone aumentar la oferta de suelo, fomentar la rehabilitación y simplificar los trámites administrativos para facilitar el acceso a la vivienda. La senadora Martín también cuestionó al alcalde de Barcelona por su gestión ineficaz en este ámbito.
Durante las comparecencias de los alcaldes de Madrid y Barcelona en el Senado, los senadores del Grupo Parlamentario Popular, José Ramón Díaz de Revenga y Paloma Martín, han subrayado que la vivienda se ha convertido en una “prioridad política para el PP”, al considerarla el principal problema que enfrentan los españoles. En este sentido, han afirmado que las propuestas del partido se centran en la construcción de viviendas, la eliminación de la intervención estatal y el acceso a vivienda asequible para los jóvenes, en contraposición con lo que consideran propaganda del PSOE.
En el marco de las comparecencias ante la Comisión de Vivienda de la Cámara Alta, los senadores del GPP sostuvieron que “la hoja de ruta” establecida por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, “está dando resultados”. Por otro lado, criticaron al alcalde de Barcelona, Jaume Colboni, señalando que ha convertido la vivienda en un grave problema para los barceloneses.
El portavoz de Vivienda del GPP, José Ramón Díez de Revenga, destacó que “las políticas de vivienda implementadas por el PP en Madrid son un modelo a seguir para superar la devastación ideológica provocada por el sanchismo”. Aseguró que “las políticas de Almeida están funcionando y eso es evidente para los madrileños”. Además, expresó su intención de replicar este enfoque para devolver la ilusión a todos los españoles.
Díez de Revenga propuso medidas concretas como “más suelo disponible; más rehabilitación; mayor oferta de vivienda pública enfocada en quienes más lo necesitan; reducción de la burocracia administrativa; incentivos y fomento de la construcción industrializada”.
Durante su intervención sobre la situación en Barcelona, Paloma Martín reprochó a Jaume Colboni que haya “estrangulado” el acceso a la vivienda en su ciudad. Calificó su política como “temeraria” y le advirtió que sus decisiones han agravado la crisis habitacional actual.
Martín criticó al alcalde por no haber tomado acciones para construir o rehabilitar viviendas, a pesar de que según un estudio del Institut Cerdá 2023, hay suelo suficiente para desarrollar entre 23.000 y 46.000 nuevas viviendas en la ciudad y su área metropolitana.
Además, acusó a Colboni de “demonizar la propiedad privada” y romper la confianza entre propietarios e inquilinos. Resaltó que oponerse a la inversión inmobiliaria es “dispararse al pie”, añadiendo que las políticas fallidas del PSOE en materia de vivienda se ven agravadas por una parálisis administrativa e ineficacia paralizante.
Para concluir, Paloma Martín enfatizó que no es aceptable que el proceso para obtener una licencia de obra nueva demore una media de diez meses cuando legalmente debería ser un máximo de tres meses.
El PP centra sus propuestas en la construcción de vivienda, acabar con la intervención y ofrecer vivienda asequible a los jóvenes.
Los senadores del Grupo Parlamentario Popular afirman que la vivienda es el principal problema de los españoles, lo que la convierte en una prioridad política para el PP.
Se critica al alcalde Jaume Colboni por tener "estrangulada" la vivienda en Barcelona y por sus políticas que, según el PP, han ido en la dirección equivocada, recrudeciendo la crisis de vivienda en la ciudad.
José Ramón Díez de Revenga propone más suelo, más rehabilitación, más vivienda pública focalizada en quienes más la necesitan, menos burocracia administrativa, incentivos y construcción industrializada.
Paloma Martín asegura que no es tolerable que la concesión de una licencia de obra nueva tarde 10 meses de media cuando la ley fija un máximo de 3 meses.