¿Le dices al mundo que tu relación es maravillosa? ¿O experimentas el síndrome de vivir sin la fuerza para renunciar a esta relación tóxica y abusiva? ¿Será que ya estás tan agotado que no tienes la fuerza para ponerle fin?
Detente, hoy puedes ser rehén de tus miedos y necesidades sin saberlo. Esta es la base principal de la dependencia emocional: el miedo a decir no o a imponer límites a los demás.