La Guardia Civil, en colaboración con la Policía Nacional y la Policía Nacional de Colombia, ha desarticulado una red criminal dedicada a la trata de personas con fines de explotación laboral. La operación "Aguazul-Napoleón" resultó en la detención de 30 personas y la localización de 57 potenciales víctimas en España, principalmente en Tarragona y Madrid. La organización captaba a individuos vulnerables en Colombia con falsas promesas de empleo, generando deudas para controlar a las víctimas una vez trasladadas a España. La cooperación internacional fue clave para el éxito de esta operación, que concluyó con la identificación y arresto de los responsables de este delito transnacional.
La Guardia Civil ha llevado a cabo la operación “Aguazul-Napoleón”, en colaboración con la Policía Nacional y las autoridades colombianas, desarticulando una red criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral. Esta operación ha resultado en la detención de varios miembros de la organización que se encargaba de la captación de víctimas.
Las primeras acciones operativas se realizaron en abril de 2024, seguidas por una segunda fase en julio de 2025. Estas intervenciones permitieron identificar y detener a 22 personas, además de localizar a 57 potenciales víctimas en las provincias de Tarragona y Madrid.
El análisis de la información recopilada durante las fases previas, junto con los testimonios de las víctimas, reveló una estructura establecida en Colombia que se encargaba de seleccionar y captar a individuos vulnerables para trasladarlos a España con promesas engañosas de empleo.
La cooperación internacional entre las fuerzas policiales y judiciales fue fundamental para identificar a los responsables y coordinar operaciones simultáneas tanto en España como en Colombia. La Unidad Técnica de Policía Judicial de la Guardia Civil lideró esta colaboración.
En esta tercera fase, se llevaron a cabo detenciones en Tarragona, donde tres personas fueron arrestadas bajo Órdenes Internacionales emitidas por Colombia. Las detenidas incluyen a dos mujeres, una española y otra colombiana, así como un hombre colombiano.
Simultáneamente, en Bogotá, la Policía Nacional colombiana realizó cuatro registros que resultaron en la captura de cuatro presuntos miembros de la red criminal.
La investigación demostró que la organización contaba con una estructura jerárquica bien definida. En su primer nivel, operaban individuos en Colombia que buscaban personas en situaciones económicas o sociales precarias, prometiéndoles mejoras laborales en España.
En muchos casos, el grupo gestionaba el traslado de las víctimas, creando una deuda que utilizaban para ejercer control sobre ellas. Una vez en España, eran recibidas por otros miembros del grupo y llevadas a restaurantes donde eran sometidas a condiciones laborales extremas bajo el pretexto de saldar su deuda.
La finalización de la operación Aguazul-Napoleón resalta el papel crucial que juega la colaboración internacional en la lucha contra organizaciones delictivas dedicadas a la trata. La coordinación entre cuerpos policiales españoles y colombianos fue esencial para desmantelar esta red criminal.
Con esta operación se concluye una investigación iniciada en 2023 que ha permitido desarticular completamente una organización dedicada a la explotación laboral. En total, se han detenido 30 personas y se han localizado 57 potenciales víctimas. Los detenidos están ahora bajo custodia judicial ante la Audiencia Nacional española.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 22 | Personas detenidas en España |
| 57 | Potenciales víctimas localizadas |
| 30 | Total de personas detenidas durante la operación |
| 4 | Registros realizados en Bogotá (Colombia) |
La Guardia Civil, junto con la Policía Nacional de Colombia, desarticuló una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral.
Durante la operación se detuvieron a un total de 30 personas y se localizaron a 57 potenciales víctimas de trata.
La organización tenía una estructura jerarquizada que captaba víctimas en Colombia mediante falsas promesas de empleo y las trasladaba a España, donde eran explotadas laboralmente bajo condiciones abusivas.
La cooperación entre la Guardia Civil, la Policía Nacional y las autoridades colombianas fue clave para identificar a los responsables y coordinar las acciones en ambos países.
La operación culminó con la completa desarticulación de la organización criminal y el arresto de sus miembros, así como la protección de las víctimas localizadas.