La Guardia Civil ha detenido a dos hombres, de 43 y 36 años, por introducir en el mercado pescado robado de acuicultura, comercializándolo como si fuera captura salvaje. La investigación se inició tras recibir información sobre la venta de pescado en la lonja de Santa Pola, que presentaba residuos de medicamentos y no era apto para el consumo humano. Se recuperaron e inmovilizaron 227 kilogramos de lubinas y lecholas, evitando su llegada al consumidor final. Los detenidos fueron puestos a disposición judicial y la investigación continúa para esclarecer el total del pescado sustraído.
La Guardia Civil ha llevado a cabo la detención de dos hombres, de 43 y 36 años, acusados de varios delitos que incluyen delitos contra la salud pública, receptación, falsedad documental y otros relacionados con el mercado y los consumidores. Estos individuos fueron arrestados tras introducir en el mercado pescado robado de instalaciones de acuicultura, haciéndolo pasar por pescado de captura salvaje.
Los análisis realizados sobre el producto intervenido revelaron la presencia de residuos de medicamentos, lo que plantea serias preocupaciones sobre su seguridad para el consumo humano.
La investigación se activó tras recibir información sobre la posible venta en la lonja de Santa Pola de pescado que podría haber sido robado en piscifactorías. Las primeras indagaciones confirmaron que, un día antes, se habían puesto a la venta cuarenta cajas de pescado, principalmente lubinas y lecholas, las cuales fueron distribuidas a compradores en Alicante, Barcelona, Tarragona y Mallorca. Además, se supo que una piscifactoría en San Pedro del Pinatar había sufrido el robo de aproximadamente 700 kilogramos de lechola, especie que estaba bajo tratamiento médico y no era apta para el consumo.
Los investigadores también observaron que las lubinas comercializadas presentaban características propias de ejemplares provenientes de acuicultura local.
Dada la potencial amenaza para la salud pública, la Guardia Civil actuó rápidamente para inmovilizar el pescado distribuido y notificó a los servicios competentes de Salud Pública. En colaboración con inspectores sanitarios, se tomaron muestras del producto recuperado para su análisis. Los resultados confirmaron efectivamente la presencia de residuos farmacológicos.
A través de la investigación se descubrió que el pescado había sido introducido en el circuito comercial mediante documentación falsa que ocultaba su origen ilegal y su verdadera naturaleza. Así, este producto fue vendido como si fuera pescado fresco capturado en alta mar.
Como resultado de esta operación, se recuperaron e inmovilizaron un total de 227 kilogramos de pescado perteneciente a las especies lubina y lechola, evitando así que llegaran al consumidor final. Los agentes detuvieron a dos individuos implicados en esta actividad ilícita.
La operación fue ejecutada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil en Alicante. Las diligencias han sido enviadas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Elche. Tras su comparecencia judicial, los detenidos quedaron en libertad mientras continúa abierta una investigación para determinar la cantidad total del pescado robado y esclarecer todos los hechos relacionados con este caso.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 2 | Hombres detenidos |
| 43 y 36 | Edades de los detenidos |
| 700 kg | Pescado lechola robado |
| 227 kg | Pescado recuperado e inmovilizado |
La Guardia Civil detuvo a dos hombres por introducir pescado robado en el mercado, que contenía residuos de medicamentos, y lo comercializaban como si fuera pescado de captura salvaje.
Se recuperaron e inmovilizaron 227 kilogramos de pescado de las especies lubina y lechola.
A los detenidos se les imputa la presunta comisión de delitos contra la salud pública, receptación, falsedad documental y relativos al mercado y los consumidores.
La investigación comenzó tras recibir información sobre la posible comercialización de pescado robado en la lonja de Santa Pola.
El pescado involucrado era principalmente lubinas y lecholas, que provenían de robos en instalaciones de acuicultura.
Los análisis confirmaron la presencia de residuos de medicamentos en parte del producto intervenido, indicando que no era apto para el consumo humano.
La Guardia Civil coordinó la inmovilización del pescado distribuido y notificó a los servicios competentes de Salud Pública para tomar las acciones necesarias.
Los detenidos quedaron en libertad tras su puesta a disposición judicial mientras continúa abierta la investigación para esclarecer completamente los hechos.