Jaime de Olano, portavoz adjunto del Grupo Popular, denuncia en el debate sobre la Moción del GPP los ataques del Gobierno de Pedro Sánchez a las instituciones democráticas. Olano afirma que el Ejecutivo ha dejado de gobernar y se ha centrado en resistir ante la crisis política, marcada por múltiples casos de corrupción que afectan al entorno de Sánchez. Resalta la importancia de devolver la voz a los ciudadanos y asegura que en una democracia nadie está por encima de las instituciones. Critica la degradación de la Mesa del Congreso y aboga por un Parlamento que controle al Gobierno.
El portavoz adjunto del Grupo Popular, Jaime de Olano, ha denunciado los ataques que Pedro Sánchez y su Gobierno están infligiendo a las instituciones españolas. En este contexto, instó a todos los demócratas a no permitir que “una anomalía democrática se convierta en la nueva normalidad”.
Olano caracterizó al Ejecutivo de Sánchez como un claro ejemplo de un gobierno en descomposición, que ha abandonado su deber de gobernar para enfocarse en sobrevivir. “Tenemos un Gobierno que no gobierna, que resiste una semana más, un mes más, un Pleno más, una sentencia más”, afirmó con contundencia.
El portavoz popular consideró inadmisible esta situación, calificándola de “fraude democrático”. Resaltó que los escándalos de corrupción que rodean a Sánchez no son simples incidentes aislados, sino una crisis política de gran magnitud, evidenciada por la apertura de 15 procedimientos judiciales y la existencia de 97 imputados junto a hasta 19 delitos investigados.
“No podemos cerrar los ojos ante la acumulación de escándalos y procedimientos judiciales que afectan al entorno político y personal de Sánchez”, declaró. Además, subrayó que “no estamos ante cuatro golfos con carnet del PSOE, sino ante un modus operandi: el siniestro plan de P.S., respaldado por el PSOE y utilizando todos los recursos del Gobierno”.
Olano recordó que en una democracia “nadie está por encima de las instituciones; nadie: ni un gobierno, ni un presidente, ni una mayoría puntual”. También denunció lo que considera una colonización de las instituciones, así como la constante deslegitimación de la Justicia. Criticó la presión ejercida sobre medios incómodos y la confusión deliberada entre gobierno y Estado.
Añadió que todo esto se lleva a cabo bajo el mando de Sánchez y censuró la degradación provocada por PSOE y Sumar en la Mesa del Congreso, donde la presidenta Francina Armengol actúa por mero “servilismo gubernamental”.
Finalmente, Olano aseguró que la única alternativa viable es devolver la palabra a los ciudadanos en las urnas: “Queremos una España donde el Parlamento controle al Gobierno y no al revés”.
Jaime de Olano denuncia que el Gobierno de Pedro Sánchez está sometiendo a las instituciones a un ataque, y llama a los demócratas a no tolerar que una anomalía democrática se convierta en la nueva normalidad.
Olano lo describe como un gobierno en descomposición que ha renunciado a gobernar y se centra en resistir, afirmando que es un fraude democrático.
Se han abierto 15 procedimientos judiciales, hay 97 imputados y hasta 19 delitos investigados relacionados con casos de corrupción que afectan al entorno político y personal de Sánchez.
Olano propone devolver la palabra a los ciudadanos en las urnas, afirmando que se necesita una España donde el Parlamento controle al Gobierno y no al revés.