Casi el 30% de las mujeres en España ha afirmado haberse visto forzada a realizar prácticas sexuales no deseadas, según la II Encuesta Nacional de Salud Sexual, realizada por el Ministerio de Sanidad y el Centro de Investigaciones Sociológicas. El estudio, que incluye 9.009 entrevistas, revela que el 28,2% de las mujeres y el 13,6% de los hombres han sentido presión en sus relaciones sexuales. Además, se observa una disminución en la satisfacción sexual general y un cambio en la percepción sobre la relación entre actividad sexual y felicidad. La encuesta también destaca la necesidad de educación sexual integral y prevención en salud sexual, con un 91,1% de apoyo para su inclusión en los programas educativos. Estos hallazgos subrayan tanto avances como desafíos en la salud sexual y el consentimiento en España.
El Ministerio de Sanidad, en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ha dado a conocer los resultados de la segunda edición de la Encuesta Nacional de Salud Sexual (ENSS II), que se realiza 16 años después de su primera versión en 2009. Este estudio, basado en una muestra representativa de 9.009 entrevistas (4.615 hombres y 4.394 mujeres), ofrece una visión actualizada sobre los hábitos, actitudes, experiencias y salud sexual de la población española.
Es relevante mencionar que las sumas de los porcentajes presentados pueden no coincidir exactamente con el 100% debido a la exclusión de respuestas como “No sabe” o “No contesta”, lo que facilita la lectura. Además, algunas preguntas permitían respuestas múltiples, lo que puede llevar a que un mismo individuo sea incluido en más de una categoría.
La encuesta permite establecer comparaciones con la primera edición realizada en 2009. Un dato significativo es la satisfacción con la vida sexual: aunque un 77,2% de la población se declara satisfecha actualmente, esta cifra representa un descenso respecto al 85,8% registrado en el estudio anterior. Esta tendencia decrece notablemente con la edad, alcanzando solo el 51,3% entre las personas mayores de 75 años.
Por otro lado, la actividad sexual pierde relevancia como factor asociado a la felicidad. La afirmación “sin una vida sexual activa no es posible ser feliz” ha visto disminuir su aceptación del 36,9% al 34,6% entre los hombres y del 39,3% al 28,5% entre las mujeres. Actualmente, el 60,8% de la población se manifiesta poco o nada de acuerdo con esta idea.
En cuanto a la autodefinición del género, el estudio revela que el 48,2% se identifica como hombre y el 50,8% como mujer; un 0,7% se considera persona no binaria y un 0,2% se clasifica de otra manera.
Respecto a la atracción sexual, los datos son los siguientes:
Este aumento en visibilidad coincide con un cambio positivo en actitudes: el 88,1% considera que una relación entre personas del mismo sexo es tan respetable como una heterosexual. Esta cifra ha más que duplicado desde el apoyo del 41% registrado en 2009 y muestra consenso casi idéntico entre hombres (87,1%) y mujeres (89%).
Casi todos apoyan que se imparta educación sexual desde Primaria hasta Formación Profesional: el 91.1%. En términos educativos, para los hombres el ámbito escolar es su principal fuente informativa (30.6%), mientras que para las mujeres sigue siendo su madre (29%).
La encuesta también revela diferencias significativas sobre consentimiento: mientras que el 54.3% de los hombres cree que si hay acuerdo para tener relaciones sexuales esto implica continuar si la otra persona quiere hacerlo también; solo 36.6% de las mujeres está bastante o muy de acuerdo con esta afirmación. En contraposición,60.5%%de las mujeres expresa estar poco o nada conforme con esta idea.
Cerca del 28.2%%de las mujeres afirma haber sido forzada a realizar prácticas no deseadas alguna vez en su vida; un (26.1%)% lo ha hecho ocasionalmente. Por otro lado,(13.6%)%de los hombres reconoce haber sentido alguna vez que obligó a su pareja.
Cerca del (75.2%)%de todas las personas encuestadas no utilizó preservativo durante su última relación vaginal; entre quienes no lo usaron,(29.2%)%indicaron mantener relaciones únicamente con su pareja habitual.
Alrededor del (25%)%utilizó preservativo; aproximadamente un (50%)%recurría a otros métodos anticonceptivos o preventivos —como anticoncepción hormonal— mientras que otro(25%) %no utilizó ningún tipo ni protección ni método anticonceptivo.
Esa falta generalizada en prevención queda reflejada en que cerca del(62.3%) %de la población nunca se ha realizado pruebas para detectar VIH.
Además,(2.4%) %de esa población recibió diagnóstico por infección transmitida sexualmente (ITS) durante el último año; siendo el Virus del Papiloma Humano (VPH) el más común entre las mujeres ((47.6%) )y gonorrea junto con micosis lo más frecuente entre los hombres ((19%) cada uno).
Cabe destacar también que cerca del(27.5%) %declara haber pagado alguna vez por mantener relaciones sexuales: un(9.6%) %lo hizo solo una vez mientras que un(17.9%) %más lo hizo repetidamente; dentro del grupo que pagó alguna vez,
el(79.1%) %afirma haberlo hecho hace más de cinco años mientras que solo(9.5%) %lo realizó durante el último año.
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