Un informe de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (ESCAP) revela que, a pesar de los avances significativos en salud, electricidad y reducción de la pobreza en Asia y el Pacífico, el deterioro ambiental y la desigualdad amenazan estos logros. El documento destaca que la región no alcanzará el 88% de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030. Se identifican tres áreas críticas: el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, la vulnerabilidad urbana ante desastres y la persistente desigualdad económica. ESCAP advierte que los cambios graduales son insuficientes y urge a tomar medidas correctivas antes de que sea demasiado tarde.
Un reciente informe de la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (ESCAP) revela que los avances sociales en la región, que han sacado a millones de personas de la pobreza, están siendo amenazados por el deterioro ambiental y la desigualdad persistente. A pesar de los logros históricos en salud, acceso a electricidad y reducción de la pobreza, el medio ambiente se encuentra en un estado crítico.
El documento, publicado este miércoles, destaca que Asia y el Pacífico no alcanzarán el 88% de las metas cuantificables establecidas para 2030 bajo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), lo que representa 103 de un total de 117 objetivos.
Según Armida Salsiah Alisjahbana, secretaria ejecutiva de ESCAP, existe una "cruda contradicción" en la región. Los mismos elementos que impulsaron la industrialización y permitieron mejorar las condiciones de vida están ahora comprometiendo el futuro. Sin embargo, esta situación también presenta una oportunidad: "Construir una región que no solo sea más rica, sino también más inteligente, saludable y justa", afirma Alisjahbana.
El informe refleja un panorama dual. Por un lado, se observan progresos en varios indicadores sociales y económicos; por ejemplo, la cobertura de red móvil es casi universal y el acceso a electricidad avanza rápidamente. Además, las tasas de mortalidad materna e infantil continúan disminuyendo y la pobreza económica ha experimentado una notable reducción en las últimas décadas.
No obstante, el informe señala tres áreas críticas:
Aunque ha aumentado la disponibilidad de datos —con un 55% de los indicadores ODS ahora evaluables— persisten importantes vacíos informativos. La falta de datos sobre igualdad de género y sobre paz, justicia e instituciones sólidas limita a los gobiernos en su capacidad para evaluar si las políticas benefician a los más vulnerables. Además, el avance hacia una mayor representación femenina en posiciones directivas continúa siendo lento.
A cinco años del plazo final
A medida que se acerca el año 2030, ESCAP advierte que los cambios graduales no serán suficientes para alcanzar las metas propuestas. "Nuestra trayectoria actual es insostenible y la ventana para tomar medidas correctivas se está cerrando rápidamente", concluye el informe.
La conclusión principal es que, al ritmo actual, Asia y el Pacífico no alcanzará el 88% de las metas cuantificables fijadas para 2030, lo que implica que 103 de 117 objetivos no se cumplirán.
El informe describe una "cruda contradicción" donde los mismos factores que impulsaron la industrialización y sacaron a millones de personas de la pobreza están ahora socavando el futuro de la región.
Las tres áreas de preocupación son:
Aunque ha mejorado la disponibilidad de datos, persisten lagunas importantes, especialmente en temas como igualdad de género y paz, justicia e instituciones sólidas, lo que limita la evaluación efectiva por parte de los gobiernos.
A cinco años del plazo límite para alcanzar los ODS, ESCAP advierte que los cambios graduales no serán suficientes y que la trayectoria actual es insostenible, con una ventana para tomar medidas correctivas que se está cerrando rápidamente.