El 80% de la población española apoya la prohibición de la publicidad de alimentos insanos dirigida a menores, según un barómetro presentado por el Ministerio de Consumo. El estudio revela que el 91% de los encuestados también está a favor de restringir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años. El ministro Pablo Bustinduy anunció una próxima propuesta normativa para regular esta publicidad, destacando su impacto negativo en la salud infantil. La medida busca alinearse con recomendaciones internacionales para combatir la obesidad infantil y proteger a los jóvenes de prácticas publicitarias nocivas.
El Ministerio de Consumo ha dado a conocer un nuevo barómetro que revela que el 80% de los españoles se manifiesta a favor de proteger a la infancia de la publicidad de alimentos poco saludables. Este estudio, realizado por la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) y llevado a cabo por Shopperview, destaca la preocupación social en torno a la salud infantil.
Además, el análisis indica que un 91% de los encuestados apoya la prohibición de venta de bebidas energéticas a menores de 16 años. El ministro Pablo Bustinduy ha anunciado que en las próximas semanas presentará una propuesta normativa para regular la publicidad dirigida a niños y adolescentes, subrayando que “este tipo de anuncios tiene un efecto nocivo en su salud alimentaria”.
Durante el acto titulado «De la evidencia a la acción: Regular la publicidad de los alimentos insanos», el ministro Bustinduy destacó que el 79% de los españoles considera necesario prohibir la publicidad de productos no saludables dirigida al público menor de edad. Este respaldo refleja una creciente conciencia sobre los riesgos asociados con la exposición publicitaria en niños.
Bustinduy enfatizó que es crucial proteger a los escolares y alinearse con las recomendaciones internacionales sobre salud pública, como las emitidas por la OMS y AESAN. Estas organizaciones han señalado que restringir la publicidad según la calidad nutricional es fundamental para combatir problemas como la obesidad infantil, que afecta desproporcionadamente a familias con menos recursos.
La Organización Mundial de la Salud advierte que este tipo de publicidad incrementa el consumo calórico entre los niños, promoviendo alimentos poco nutritivos. Además, utiliza técnicas persuasivas que son difíciles de detectar para los más jóvenes, incluyendo el uso de influencers y figuras deportivas para atraer su atención.
Bustinduy ha hecho hincapié en la urgencia de actuar contra esta presión publicitaria, señalando que muchos países europeos ya han tomado medidas similares. “En España, un 80% de las niñas, los niños y los adolescentes consumen alimentos y bebidas no saludables”, alertó el ministro, citando un informe reciente sobre hábitos alimentarios infantiles.
El ministro concluyó afirmando que las empresas del sector tienen una responsabilidad ética al evitar promover productos que puedan perjudicar el derecho a la salud infantil. Defendió esta acción normativa como una “cuestión de salud pública” necesaria para “garantizar los derechos de la infancia", incluso si esto implica limitar el poder económico del sector alimentario.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 80% | Porcentaje de españoles que están a favor de prohibir la publicidad de alimentos poco saludables a menores. |
| 91% | Porcentaje de encuestados que apoya prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años. |
| 54% | Porcentaje que cree que la prohibición de bebidas energéticas debería extenderse a menores de 18 años. |
| 80% | Porcentaje de niñas, niños y adolescentes en España que consumen alimentos y bebidas no saludables. |
El 80% de la población española está a favor de proteger a niños y niñas de la publicidad de alimentos poco saludables.
El 91% de los encuestados apoya prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, y más del 54% cree que esta prohibición debería extenderse a los menores de 18 años.
El ministro Pablo Bustinduy anunció que en las próximas semanas hará pública una propuesta normativa para regular la publicidad de alimentos insanos dirigidos a niños, niñas y adolescentes.
La regulación es importante porque este tipo de publicidad tiene un efecto nocivo en la salud alimentaria de los menores, promoviendo el consumo de productos poco saludables.
Paises como Portugal, Noruega, Reino Unido, Irlanda y Suecia ya han implementado regulaciones similares para proteger a los menores de la publicidad de alimentos no saludables.