Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, ha recibido un informe de la Comisión Internacional de expertos sobre la Democracia en el Trabajo. Este documento resalta la necesidad de democratizar las empresas y garantizar la voz de los trabajadores en el ámbito laboral, alineándose con el artículo 129.2 de la Constitución Española. Díaz enfatiza que una empresa sin la participación activa de los trabajadores es comparable a un Parlamento sin ciudadanos votantes. El informe presenta un diagnóstico actual y propone medidas para mejorar la participación laboral, incluyendo la representación de trabajadores en consejos de administración y el acceso a la propiedad. Además, identifica desafíos como la gobernanza de la inteligencia artificial y propone un índice para evaluar el desarrollo democrático corporativo.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha recibido recientemente el Informe de la Comisión Internacional de expertos sobre la Democracia en el Trabajo, presentado por su presidenta, Isabelle Ferreras.
Este informe se adentra en el mandato establecido por el artículo 129.2 de la Constitución Española, que aboga por la voz y propiedad de los trabajadores, enfatizando así la importancia de la democracia en el ámbito laboral.
Díaz subrayó que “una empresa sin la voz de los trabajadores es como un Parlamento sin el voto de sus ciudadanos”. La ministra insistió en que “si queremos una democracia fuerte, no podemos conformarnos con una democracia a medias. Es hora de que la democracia entre en nuestros lugares de trabajo”, destacando la necesidad de democratizar tanto las empresas como la economía.
El documento ofrece un diagnóstico del estado actual de la democracia en el trabajo y propone una estrategia para desarrollar el artículo 129.2. Incluye también herramientas prácticas para su implementación. Los expertos consideran que el acceso a la voz de los trabajadores es “muy tímido” y que no se ha avanzado significativamente en cuanto al acceso a la propiedad.
Además, se identifican nueve desafíos clave, tales como la gobernanza de la inteligencia artificial, competitividad e innovación, resiliencia territorial y problemas relacionados con la pobreza y desigualdad.
Según el dictamen emitido por esta Comisión internacional, las empresas son entidades políticas que deben construirse sobre una arquitectura democrática que integre tanto a accionistas como a trabajadores, a quienes se les considera “inversores de trabajo”.
Entre las propuestas presentadas por la Comisión se incluye un sistema que permita a los trabajadores ocupar hasta la mitad de los puestos en los consejos de administración en empresas con más de mil empleados, y un tercio en aquellas con entre 50 y mil trabajadores.
Asimismo, se plantea otorgar derechos de codecisión en relación con la inteligencia artificial para los comités de empresa, así como facilitar el acceso a la propiedad entre un 2% y un 10% para grandes corporaciones. También se sugiere crear fondos ciudadanos destinados a evitar la disolución de empresas viables durante crisis sucesionales.
Yolanda Díaz enfatiza que es hora de democratizar las empresas y la economía, argumentando que una empresa sin la voz de los trabajadores es como un Parlamento sin el voto de sus ciudadanos.
El informe presenta un diagnóstico del estado actual de la Democracia en el ámbito laboral, estrategias para desarrollar el artículo 129.2 de la Constitución Española y herramientas para su implementación.
La Comisión identifica desafíos como la Gobernanza de la Inteligencia Artificial, competitividad e innovación, resiliencia territorial, pobreza y desigualdad.
La Comisión propone que los trabajadores ocupen hasta la mitad de los puestos en consejos de administración en empresas grandes y un tercio en empresas medianas, además del derecho a codecisión en Inteligencia Artificial y acceso a la propiedad.