El Parlamento Europeo ha instado a España a ratificar de inmediato la reforma de la ley electoral europea, que incluye un umbral electoral mínimo del 2% al 5% en las elecciones europeas. Esta decisión pone fin a años de bloqueo y busca corregir distorsiones democráticas en el sistema electoral español, donde partidos con poco apoyo nacional obtienen representación sobredimensionada. A pesar del respaldo mayoritario en Europa, los eurodiputados socialistas españoles han votado en contra, alineándose con Vox para mantener el estatus quo que favorece a los partidos nacionalistas. La reforma también promueve la transparencia electoral, exigiendo que las papeletas incluyan todos los partidos en coalición.
En el Pleno de Estrasburgo
El Parlamento Europeo ha dado un paso significativo al aprobar un informe que pone fin a años de estancamiento y exige a España que ratifique de manera inmediata la reforma de la ley electoral europea, acordada en 2018. A diferencia de sus colegas europeos, los socialistas españoles han votado en contra de este informe, que propone la implementación de un umbral electoral mínimo entre el 2% y el 5% para las elecciones europeas.
La institución europea ha vinculado este bloqueo a decisiones políticas internas, relacionadas con los acuerdos de investidura del PSOE con el PNV, uno de los partidos que se benefician del anterior modelo electoral. Este hecho pone en evidencia cómo la agenda nacional está siendo priorizada sobre la comunitaria.
El informe subraya que la reforma fue aprobada por unanimidad en el Consejo, contando con el respaldo de todos los jefes de Estado y Gobierno de la Unión, incluido Pedro Sánchez. No se trata simplemente de una recomendación o propuesta en discusión; es una decisión ya adoptada a nivel europeo que actualmente está bloqueada debido a la falta de ratificación por parte de España.
El eurodiputado del Partido Popular y ponente del informe, Borja Giménez Larraz, ha calificado esta votación como “un punto de inflexión institucional”. Ha celebrado que la Eurocámara haya tomado una posición clara después de años sin avances. “Europa ha dejado claro que este bloqueo no es técnico ni inevitable. Es una elección política consciente del Gobierno de Sánchez”, afirmó.
La reforma contempla, entre otros aspectos, la obligación de establecer un umbral electoral en Estados con circunscripciones únicas grandes como España. Esto tiene como objetivo corregir distorsiones democráticas y asegurar que el acceso al Parlamento refleje un respaldo ciudadano mínimo. Este estándar ya se aplica en muchos Estados miembros y también se observa en procesos electorales autonómicos en España.
La ausencia de un umbral en España ha permitido que partidos con escaso apoyo nacional obtengan una representación desproporcionada en la Eurocámara, lo cual compromete el principio de igualdad del voto y altera el equilibrio del sistema representativo.
En el ámbito político, la votación ha evidenciado el aislamiento del PSOE dentro del contexto europeo. Mientras una amplia mayoría de socialistas europeos ha respaldado el informe y su necesidad, los eurodiputados socialistas españoles han optado por mantener su postura bloqueadora para no incomodar a sus socios nacionalistas, alejándose así del consenso mayoritario dentro de su propia familia política.
Además, Vox se ha alineado con el PSOE al votar en contra del informe, contribuyendo a perpetuar una anomalía electoral que favorece directamente a formaciones nacionalistas como Bildu o Esquerra Republicana. Con esta decisión, Vox respalda la estrategia del Gobierno para mantener un sistema que distorsiona la igualdad del voto en España.
Otro avance importante es el impulso hacia una mayor transparencia electoral, exigiendo que las papeletas incluyan todos los partidos que se presenten en coalición. Esta demanda ha sido histórica para el PP en regiones como Galicia, donde el BNG no informa claramente sobre su alianza con Bildu y ERC bajo una marca común. Esta medida busca poner fin al ocultamiento informativo al que están sometidos los electores.
Tras la votación, Giménez Larraz destacó que este resultado “lanza un mensaje político claro: Europa no puede seguir rehén de pactos internos ni cálculos partidistas que bloquean decisiones ya adoptadas”. El texto aprobado insta al Gobierno español a iniciar sin demora el procedimiento para ratificar esta reforma, cerrando así un periodo de bloqueo perjudicial para la credibilidad institucional española y su influencia futura en reformas europeas motivadas por cuestiones nacionales.
El Parlamento Europeo ha aprobado un informe que exige a España ratificar de forma inmediata la reforma de la ley electoral europea, que incluye la imposición de un umbral electoral mínimo entre el 2% y el 5% en las elecciones europeas.
Esta aprobación pone fin a años de bloqueo y es vista como un "punto de inflexión institucional". Se vincula el bloqueo actual a decisiones políticas internas del Gobierno español, que prioriza su agenda nacional sobre compromisos europeos.
El objetivo del umbral electoral es corregir distorsiones democráticas y garantizar que el acceso al Parlamento europeo responda a un respaldo ciudadano mínimo, buscando equilibrar la representación política en España.
La falta de un umbral ha permitido que partidos con escaso apoyo nacional obtengan una representación sobredimensionada en la Eurocámara, lo que quiebra el principio de igualdad del voto y altera el equilibrio del sistema representativo.
A diferencia de sus colegas europeos, los eurodiputados socialistas españoles han votado en contra del informe para no incomodar a sus socios nacionalistas, lo que ha evidenciado su aislamiento en el ámbito europeo.
Se destaca un avance hacia la transparencia electoral, obligando a que las papeletas contengan información clara sobre todos los partidos que concurren en coalición, lo cual busca eliminar el ocultamiento de información al elector.