La Seguridad Social ha establecido más de 150 Puntos Violeta en sus oficinas de atención al ciudadano, con un total de 156 puntos acreditados en todo el país. Esta iniciativa busca ofrecer un espacio seguro para que las mujeres puedan denunciar situaciones de violencia de género. La ministra Elma Saiz destacó la importancia de recordar a las víctimas de violencia machista y subrayó el compromiso del Ministerio de Inclusión con políticas específicas para proteger a estas mujeres y sus hijos. Además, se han implementado medidas en el Reglamento de Extranjería y el Ingreso Mínimo Vital para facilitar la protección y asistencia a las víctimas. Estas acciones forman parte de un esfuerzo más amplio por combatir la desigualdad y garantizar la seguridad de las mujeres en España.
La Seguridad Social ha establecido un total de 156 Puntos Violeta en sus oficinas de atención al ciudadano, distribuidos por todo el país y en diversas entidades gestoras, incluyendo el Instituto Nacional de la Seguridad Social, la Tesorería General y el Instituto Social de la Marina.
La ministra de Inclusión, Elma Saiz, subrayó la importancia de recordar a las 38 mujeres que han perdido la vida este año a causa de la violencia de género, así como a las 1.331 víctimas desde 2003. "Con ellas en mente, debemos dar un paso al frente como sociedad. Por eso hemos habilitado las oficinas de la Seguridad Social como Puntos Violeta, esperando que su amplia presencia sirva como un espacio seguro para que las mujeres puedan denunciar situaciones de violencia machista", afirmó Saiz.
El compromiso del Ministerio con las mujeres víctimas se extiende a todas sus áreas, implementando medidas específicas para protegerlas y apoyar a sus hijos. La inclusión de las oficinas de la Seguridad Social en la red de Puntos Violeta fue una decisión inicial del Consejo Asesor de Brecha de Género, creado en julio de 2024 con el propósito de integrar la perspectiva de género en las políticas ministeriales y abordar realidades como la violencia contra las mujeres.
Las mujeres migrantes enfrentan múltiples formas de discriminación debido a su condición. A lo largo de su trayectoria migratoria y en el país receptor, tienen un mayor riesgo de sufrir violencia de género y enfrentan dificultades adicionales para salir de estas situaciones debido a la falta de redes de apoyo.
El nuevo Reglamento de Extranjería, que ha estado vigente durante un año, es particularmente sensible a esta problemática. Muchas mujeres migran para escapar de situaciones violentas y discriminatorias; por ello, se han incorporado medidas específicas para aumentar su protección ante la violencia machista y sexual.
Dicho reglamento facilita el proceso para acreditar la condición de víctima, permitiendo así el acceso a permisos de residencia tanto para víctimas directas como para aquellas que necesiten autorización por circunstancias excepcionales. En 2024 se otorgaron 8.129 permisos, mientras que en lo que va del presente año se han concedido 6.491.
En paralelo, el Reglamento sobre Ciudadanía Española en el Exterior está siendo tramitado con novedades orientadas a facilitar la protección y retorno seguro para españolas residentes fuera del país que sean víctimas de violencia.
Aparte del asesoramiento sobre recursos disponibles en su lugar de residencia, se les permitirá acceder a asistencia sanitaria si no cuentan con medios económicos suficientes. También tendrán acceso a ayudas sociales y cobertura para gastos relacionados con su regreso al país, incluso sin necesidad de una sentencia firme.
Desde su implementación en 2020, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha introducido diversas flexibilizaciones para beneficiar a mujeres víctimas de violencia machista. Entre ellas destaca que no se exige cumplir con ciertos requisitos como edad mínima o haber iniciado trámites legales previos al solicitarlo.
Además, se consideran monoparentales aquellas unidades compuestas por una mujer víctima y sus hijos menores, lo cual implica un complemento del 22% sobre el IMV. Estas medidas buscan ofrecer un respaldo efectivo ante situaciones críticas derivadas del machismo.
La Seguridad Social también cuenta con diversas iniciativas destinadas a ayudar a las mujeres afectadas por violencia machista y sus descendientes. Se ofrecen ayudas económicas para víctimas directas e indirectas que hayan sufrido daños graves o lesiones como resultado de delitos violentos.
Aquellas trabajadoras obligadas a dejar su empleo por ser víctimas pueden ver reconocido su tiempo cotizado durante ese periodo. Asimismo, tienen derecho a acceder anticipadamente a pensiones si su situación laboral se ve afectada por su condición.
En caso del fallecimiento del beneficiario principal debido a violencia machista, los hijos huérfanos pueden recibir una pensión incrementada hasta el 70%, garantizando así un soporte económico adecuado. Además, queda prohibido que los agresores accedan a cualquier tipo de prestación vinculada con estas situaciones.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 156 | Puntos Violeta acreditados en oficinas de atención al ciudadano. |
| 38 | Mujeres muertas este año como víctimas de violencia de género. |
| 1,331 | Mujeres muertas desde 2003 como víctimas de violencia de género. |
| 8,129 | Permisos de residencia otorgados en 2024 a víctimas de violencia de género o sexual. |
| 6,491 | Permisos concedidos en lo que va de 2025 a víctimas de violencia de género o sexual. |
Los Puntos Violeta son espacios habilitados en las oficinas de atención al ciudadano de la Seguridad Social donde las mujeres pueden denunciar situaciones de violencia machista. Actualmente, hay 156 puntos distribuidos en todo el territorio español.
El objetivo de los Puntos Violeta es ofrecer un lugar seguro para que las mujeres víctimas de violencia de género puedan recibir apoyo y realizar denuncias, contribuyendo así a la lucha contra la violencia machista.
El nuevo Reglamento de Extranjería incluye medidas específicas para proteger a las mujeres migrantes que son víctimas de violencia de género, facilitando su acceso a permisos de residencia y trabajo, así como a recursos y asistencia sanitaria.
Se han introducido flexibilizaciones en el IMV para mujeres víctimas de violencia machista, eliminando requisitos como la edad mínima o la necesidad de haber iniciado trámites de separación, además de considerar monoparentales a las unidades familiares compuestas por madres e hijos.
Las víctimas directas e indirectas de delitos violentos, incluyendo la violencia de género, pueden solicitar ayudas económicas sin necesidad de acreditar precariedad económica si son reconocidas como tales.