Carlos Floriano, portavoz de Exteriores del GPP, critica al Gobierno por su relación con Marruecos, acusándolo de confundir cooperación con dependencia. Durante su intervención en la Comisión de Asuntos Exteriores, destacó que la seguridad de Ceuta no debe depender de decisiones marroquíes y que la soberanía española no se delega. Además, calificó la crisis migratoria en Ceuta como una crisis de seguridad nacional y exigió una política exterior que garantice la protección de las fronteras españolas. Floriano también cuestionó la falta de un Plan Integral de Seguridad para Ceuta y Melilla, a pesar de haber sido previsto hace cinco años, y demandó respuestas sobre quién protege la frontera cuando Marruecos no lo hace.
El portavoz del Grupo Parlamentario Popular (GPP) en el Congreso, Carlos Floriano, ha criticado al Gobierno por establecer una relación con Marruecos basada en concesiones que comprometen la seguridad de España. Según Floriano, tras la crisis de Ceuta, el Ejecutivo ha confundido cooperación con dependencia, lo que ha dejado la seguridad de la frontera española a merced de decisiones tomadas en el país vecino.
Floriano enfatizó que “la cooperación se negocia, la amistad se cultiva, pero la soberanía no se delega”, subrayando que Ceuta no puede estar sujeta a la voluntad de Marruecos. Por ello, instó al Gobierno a adoptar una política exterior que garantice la protección de esta ciudad autónoma bajo cualquier circunstancia.
Aseguró que los acontecimientos del 30 de julio en Ceuta no fueron simplemente una crisis migratoria, sino que constituyeron “una crisis de seguridad nacional” y “una crisis de soberanía”. Este episodio evidenció la falta de estrategia y voluntad política del Gobierno para salvaguardar las fronteras españolas.
El portavoz del GPP argumentó que la efectividad de la política exterior no debe medirse por reuniones o declaraciones sobre relaciones positivas con Marruecos, sino por los resultados concretos. En este sentido, apuntó que “el resultado está en Ceuta”, donde se han puesto de manifiesto las deficiencias en la gestión gubernamental.
Floriano advirtió que una frontera española no debería depender del país vecino y afirmó que España debe ser capaz de proteger sus fronteras incluso cuando decide no cooperar. “Nuestras fronteras las protege España y las decisiones sobre el territorio español las toma España”, agregó.
Criticó además al Gobierno por haber estado al tanto del riesgo de una nueva crisis en Ceuta. A pesar de haber incluido un Plan Integral de Seguridad para Ceuta y Melilla en su Estrategia de Seguridad Nacional de 2021, este plan sigue sin ejecutarse cinco años después.
El portavoz popular señaló que el Ejecutivo no puede presentar lo sucedido como un evento imprevisible, ya que estaban conscientes de las necesidades específicas de Ceuta y Melilla. Crearon un grupo para elaborar dicho plan pero dejaron pasar el tiempo hasta enfrentar una crisis ante la cual deberían haber actuado para proteger estas ciudades autónomas.
La situación se torna aún más preocupante tras el reconocimiento por parte de la ministra de Defensa sobre información previa recibida del CNI antes del 30 de julio. Floriano exigió claridad sobre quién recibió esa información y qué decisiones se tomaron respecto a ella.
Finalmente, cuestionó qué beneficios obtuvo España al modificar su posición histórica sobre el Sáhara Occidental para acercarse a Marruecos, dado que no logró evitar nuevas presiones migratorias ni frenar las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla.
Pidió una estrategia robusta para asegurar que estas ciudades no sean utilizadas como instrumentos de presión contra España. Esto incluye reforzar la frontera sur con recursos españoles y europeos, aumentar la participación de Frontex y condicionar la relación privilegiada entre la UE y Marruecos al cumplimiento por parte del país vecino de sus obligaciones fronterizas.
Floriano instó al Gobierno a aclarar quién protege realmente la frontera cuando Marruecos decide no hacerlo, así como a explicar por qué continúa sin estar finalizado el Plan Integral de Seguridad para Ceuta y Melilla. Además, demandó respuestas sobre los resultados obtenidos tras el cambio en la postura española respecto al Sáhara, con el fin de evitar futuras manipulaciones políticas extranjeras sobre territorios españoles.
Carlos Floriano critica que el Gobierno ha construido una relación con Marruecos basada en concesiones, confundiendo cooperación con dependencia, lo que pone en riesgo la seguridad de Ceuta.
Floriano sostiene que la soberanía no se delega y que Ceuta no puede depender de la voluntad de Marruecos. Exige una política exterior que garantice la protección de Ceuta en cualquier circunstancia.
Floriano califica lo sucedido como una crisis de seguridad nacional y soberanía, evidenciando la falta de estrategia del Gobierno para proteger las fronteras españolas.
Pide una estrategia que impida que Ceuta y Melilla sean utilizadas como instrumentos de presión, incluyendo un refuerzo de la frontera sur y mayor participación de Frontex.
Critica que el plan no esté terminado a pesar de haber sido previsto hace cinco años, y exige respuestas sobre quién protege la frontera cuando Marruecos no lo hace.
Floriano pregunta qué obtuvo España a cambio del cambio de posición sobre el Sáhara, señalando que no se logró evitar nuevas presiones migratorias ni detener las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla.