La predicción meteorológica para las semanas del 17 de agosto al 6 de septiembre de 2026 indica que la primera semana presentará temperaturas superiores a lo normal en el oeste, norte y litorales de la Península, con un tiempo estable al inicio y posibles tormentas a mediados de semana. La segunda semana podría traer temperaturas inferiores en el interior peninsular y precipitaciones superiores a lo habitual. Para la última semana del periodo, se espera una recuperación de las temperaturas, aunque la tendencia de las precipitaciones es incierta.
La semana del 17 al 23 de agosto se anticipa con temperaturas superiores a lo habitual en el oeste, el extremo norte y los litorales de la Península, así como en los archipiélagos. En contraste, el interior oriental y el tercio sur mantendrán valores cercanos a lo normal. Aunque los primeros días de la semana, especialmente el lunes y martes, se caracterizarán por un clima estable con algunas tormentas aisladas, se prevé que a mediados de semana aumente la inestabilidad. Esto podría dar lugar a chubascos en amplias zonas del territorio, algunos de los cuales podrían ser localmente fuertes. Por esta razón, es probable que la semana resulte más lluviosa de lo habitual para estas fechas.
La incertidumbre en las previsiones aumenta para la semana siguiente, del 24 al 30 de agosto, algo común en pronósticos a largo plazo. Con la información disponible hasta ahora, se espera un período con temperaturas inferiores a las normales en el interior peninsular, mientras que las zonas litorales y los archipiélagos podrían experimentar valores normales o incluso superiores. Además, las precipitaciones superarían lo habitual para este periodo en gran parte de España. Sin embargo, es importante destacar que esta predicción podría cambiar significativamente en futuras actualizaciones.
Para la semana del 31 de agosto al 6 de septiembre, la incertidumbre es considerablemente alta. Se prevé una posible recuperación de las temperaturas que podrían estar por encima del promedio normal. No obstante, no existe una tendencia clara respecto a las precipitaciones.
A medida que se acerca el final del verano, el comportamiento climático puede variar notablemente. Las proyecciones actuales sugieren un panorama mixto donde tanto las temperaturas como las lluvias podrían presentar anomalías respecto a lo esperado.