La Guardia Civil ha confiscado más de 115.000 joyas de lujo falsificadas en una operación realizada en Palma de Mallorca, específicamente en el polígono industrial de Son Castelló. La intervención se llevó a cabo por la Patrullas Fiscal y de Fronteras (PAFIF) y ha resultado en la apertura de una investigación contra cuatro individuos por un presunto delito contra la propiedad industrial. Las piezas incautadas, que incluían pulseras, pendientes, collares, brazaletes y anillos, estaban destinadas a ser distribuidas tanto al por mayor como al por menor, imitando diseños de marcas reconocidas. Este operativo es considerado la mayor intervención de joyería falsificada en Baleares y pone de relieve los riesgos asociados a la comercialización de productos no auténticos, que pueden afectar tanto a la salud del consumidor como a las marcas legítimas. La investigación sigue abierta y podrían llevarse a cabo más acciones relacionadas.
La Guardia Civil ha llevado a cabo una importante intervención en Palma de Mallorca, donde se han confiscado más de 115.000 joyas de lujo falsificadas. La operación se realizó en una nave comercial ubicada en el polígono industrial de Son Castelló y ha resultado en la apertura de una investigación contra cuatro individuos, quienes son considerados presuntos responsables de un delito contra la propiedad industrial.
El operativo, que tuvo lugar el pasado martes 14 de junio, fue ejecutado por las Patrullas Fiscal y de Fronteras (PAFIF) de Porto Cristo. Según los informes, desde esta nave se distribuían artículos de bisutería tanto al por mayor como al por menor, reproduciendo ilícitamente diseños y marcas reconocidas internacionalmente en el ámbito de la joyería de lujo.
Esta acción es el resultado de una investigación que comenzó meses atrás, tras varias inspecciones realizadas por la Guardia Civil en diferentes comercios de la isla. La documentación recopilada durante estas inspecciones permitió a los agentes identificar el principal centro logístico que abastecía a numerosos establecimientos en Baleares.
Entre las piezas aprehendidas se encuentran:
La valoración pericial del material confiscado requirió la colaboración de especialistas provenientes de Madrid, quienes estimaron que si estas piezas hubieran sido vendidas como originales, su valor podría ascender a cientos de millones de euros. Sin embargo, eran comercializadas a precios significativamente inferiores. Esta intervención representa la mayor incautación de joyería falsificada realizada hasta la fecha en Baleares.
La Guardia Civil advierte que la venta y adquisición de productos falsificados genera graves perjuicios económicos tanto a las marcas legítimas como a los comercios que cumplen con la normativa vigente. Además, subraya que estos artículos carecen de los controles necesarios en cuanto a calidad y seguridad establecidos por la legislación europea, lo que puede acarrear reacciones alérgicas y otros riesgos para la salud del consumidor.
La operación sigue abierta y no se descartan futuras acciones dentro del marco de esta investigación.
| Tipo de Joya | Cantidad |
|---|---|
| Pulseras | 38,493 |
| Pares de pendientes | 35,994 |
| Collares | 22,064 |
| Brazaletes | 10,811 |
| Anillos | 8,173 |
La Guardia Civil ha intervenido más de 115.000 joyas de lujo falsificadas.
La intervención tuvo lugar en una nave comercial situada en el polígono industrial de Son Castelló, en Palma de Mallorca.
Se aprehendieron 115.535 piezas de joyería falsificada, incluyendo pulseras, pendientes, collares, brazaletes y anillos.
Se ha abierto una investigación contra cuatro personas como presuntos responsables de un delito contra la propiedad industrial.
Según las estimaciones realizadas, estas piezas tendrían un valor de cientos de millones de euros si hubieran sido vendidas como artículos originales.
La comercialización y adquisición de productos falsificados puede ocasionar importantes perjuicios económicos a las marcas legítimas y a los establecimientos que cumplen la normativa vigente. Además, estos artículos carecen de los controles de calidad y seguridad exigidos por la legislación europea, lo que puede provocar reacciones alérgicas y otros riesgos para la salud de los consumidores.
Sí, la operación continúa abierta y no se descarta la práctica de nuevas actuaciones en el marco de la investigación.