Borja Sémper, portavoz y vicesecretario de Cultura y Deporte del Partido Popular, ha calificado la legislatura actual como "fallida", atribuyendo el deterioro político en España a la gestión de Pedro Sánchez. Sémper sostiene que el presidente ha optado por dividir a los ciudadanos en lugar de unirlos, creando un clima de confrontación. Además, critica al PSOE por su hipocresía política ante casos de corrupción y destaca la importancia de abordar el absentismo laboral desde un enfoque serio y dialogante. El dirigente del PP aboga por una política migratoria ordenada y responsable, así como por ofrecer soluciones efectivas a problemas sociales como la vivienda. También enfatiza que su partido busca representar a la mayoría social y promover la igualdad entre todos los españoles.
El portavoz y vicesecretario de Cultura y Deporte del Partido Popular, Borja Sémper, ha calificado la actual legislatura como “fallida”. Según Sémper, el deterioro político que se ha ido gestando en España es resultado de una forma de gobernar que ha afectado negativamente la convivencia entre los ciudadanos.
Sémper señala a Pedro Sánchez como el principal responsable del clima de confrontación presente en el país. “El poder te da una posibilidad de impactar en la sociedad como nadie más puede hacerlo. Y tú puedes optar por dividir, por tensionar o por unir a los ciudadanos”, afirmó durante su intervención.
El portavoz también acusó al PSOE de ser protagonista de lo que denominó “la gran hipocresía política”, haciendo referencia a casos de corrupción dentro del partido. Recordó que hay líderes que predican grandes valores desde un púlpito mientras ocultan joyas valoradas en más de 1,3 millones de euros sin declararlas a Hacienda, en clara alusión al expresidente Zapatero.
En otro orden de ideas, Sémper defendió la necesidad de abrir “un debate serio y profundo” sobre el absentismo laboral. Subrayó que tanto el Gobierno como los sindicatos han reconocido este problema, insistiendo en que es fundamental distinguir entre las bajas por enfermedad y las bajas fraudulentas.
Afirmó que la clave para un buen gobierno radica en “gobernar para todos”. Un presidente no debe hacer distinciones entre los ciudadanos según sus preferencias electorales; su responsabilidad es pensar en el bienestar general.
Sémper destacó que el Partido Popular tiene como objetivo representar “a la mayoría social”, enfatizando que la política útil consiste en ofrecer soluciones a problemas fundamentales como la vivienda y los servicios sociales.
Aclaró que los pactos autonómicos no alteran el proyecto nacional del Partido Popular, señalando que cualquier acuerdo debe garantizar estabilidad institucional y responder al interés general. Además, advirtió sobre el crecimiento de formaciones como Aliança Catalana, atribuyéndolo a la frustración de muchos ciudadanos.
Sémper consideró que la mejor manera de contrarrestar grupos extremistas es ofrecer alternativas creíbles capaces de resolver los problemas reales de la sociedad.
Defendió una política migratoria que sea “legal, ordenada y vinculada a la integración”. Aseguró que España necesita controlar sus fronteras y garantizar el cumplimiento de la ley, así como facilitar la integración de quienes llegan legalmente al país.
Asimismo, recordó que una política migratoria responsable debe equilibrar solidaridad y seguridad, afirmando que el Estado debe contar con herramientas eficaces para combatir las mafias y regular los flujos migratorios.
Sémper reprochó que Carles Puigdemont continúe influyendo en la política nacional, insistiendo en que debe rendir cuentas ante la Justicia. Expresó su firme convicción de que ningún dirigente político está por encima de la ley ni puede recibir privilegios por intereses electorales.
Finalmente, concluyó afirmando que el Partido Popular seguirá ofreciendo un proyecto basado en la moderación, la estabilidad institucional y la igualdad entre todos los españoles.
Borja Sémper califica la legislatura de “fallida” y considera que el creciente deterioro político responde a una forma de gobernar que ha contaminado la convivencia de los españoles.
Sémper señala a Pedro Sánchez como el máximo responsable del clima de confrontación, afirmando que el poder puede ser utilizado para dividir o unir a los ciudadanos.
Acusa al PSOE de protagonizar “la gran hipocresía política” por casos de corrupción y menciona ejemplos como joyas no declaradas del expresidente Zapatero.
Defiende abrir un debate serio sobre el absentismo laboral, diferenciando entre bajas por enfermedad y bolsas de fraude, y aboga por un diálogo social sin prejuicios.
Afirmó que la clave para gobernar bien es “gobernar para todos”, sin distinguir entre ciudadanos según su voto, pensando en el conjunto de la sociedad.
Sémper destaca que el Partido Popular aspira a representar “a la mayoría social” y considera que la política útil consiste en ofrecer soluciones a problemas fundamentales como vivienda y servicios sociales.
Aclara que los pactos autonómicos no alteran el proyecto nacional del Partido Popular y deben servir para proporcionar estabilidad institucional y responder al interés general.
Advierte que este crecimiento responde a la frustración de muchos ciudadanos y considera que ofrecer una alternativa creíble es fundamental para frenar grupos extremistas.
Sémper defiende una política migratoria “legal, ordenada y vinculada a la integración”, enfatizando la necesidad de controlar fronteras y garantizar el cumplimiento de la ley.
Reprocha que Puigdemont condicione la política nacional y afirma que debe responder ante la Justicia, subrayando que ningún dirigente político puede estar por encima de la ley.
Sémper concluye que el Partido Popular seguirá ofreciendo un proyecto basado en moderación, estabilidad institucional e igualdad para todos los españoles.