El Consejo de Ministros ha decidido extender hasta finales de 2026 la protección para consumidores domésticos vulnerables, asegurando la continuidad de los suministros básicos y del bono social eléctrico, que ofrece descuentos en la factura de la luz. Esta medida, que debe ser convalidada por el Congreso, prohíbe la interrupción de servicios esenciales y amplía los descuentos del bono social eléctrico, que se incrementan hasta un 65% y 80% para consumidores vulnerables y severos, respectivamente. Además, se implementa el bono social térmico para ayudar con gastos de calefacción y agua caliente. Estas acciones buscan mitigar la pobreza energética en un contexto donde aún hay colectivos con dificultades económicas.
El Consejo de Ministros ha decidido extender hasta finales de 2026 la protección a los consumidores domésticos vulnerables, abarcando dos aspectos clave: la garantía de suministros básicos y el bono social eléctrico, que ofrece un descuento en la factura de la luz. Esta medida, que debe ser convalidada por el Congreso de los Diputados, fue publicada en el Boletín Oficial del Estado el 24 de diciembre y comenzó a regir al día siguiente.
La prohibición de interrumpir los suministros básicos de energía y agua para consumidores considerados vulnerables, vulnerables severos o en riesgo de exclusión social se ha prorrogado hasta el 31 de diciembre de 2026. Esta medida se implementó inicialmente en 2021 y busca asegurar que estos colectivos no queden desprovistos de servicios esenciales.
El Gobierno ha decidido mantener la excepcionalidad del bono social eléctrico, destinado a consumidores vulnerables y vulnerables severos. Este programa fue reforzado como respuesta a la crisis energética generada por la invasión de Ucrania. Los descuentos en las facturas eléctricas, que originalmente eran del 25% y 40% para los grupos mencionados, se incrementaron temporalmente hasta el 65% y 80%, respectivamente, aunque posteriormente comenzaron a reducirse gradualmente.
A pesar de que los precios energéticos han mostrado cierta moderación desde la crisis entre 2021 y 2022, muchos siguen enfrentando dificultades para satisfacer sus necesidades energéticas. En 2025, más de 1,7 millones de personas se beneficiaron del bono social eléctrico, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Ante esta situación, el Ejecutivo ha considerado necesario mantener estos descuentos hasta que se implemente una nueva estrategia nacional contra la pobreza energética para el período 2026-2030.
A partir del 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026, los descuentos serán del 42,5% para consumidores vulnerables y del 57,5% para aquellos considerados vulnerables severos. Además, quienes estén en riesgo de exclusión social no tendrán que abonar su factura eléctrica.
Para acceder al bono social eléctrico es necesario realizar la solicitud ante un Comercializador de Referencia (COR). Las solicitudes pueden enviarse presencialmente (si existen oficinas), por teléfono, fax, correo electrónico o postal. Más detalles están disponibles en la página oficial del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Aparte del bono social eléctrico, existe también un bono social térmico, un programa diseñado para ayudar a mitigar la pobreza energética relacionada con calefacción, agua caliente sanitaria o cocina. Esta ayuda se financia directamente desde los Presupuestos Generales del Estado y es compatible con otras subvenciones o recursos provenientes tanto de administraciones públicas como privadas.
La cuantía asignada depende tanto de la zona climática donde resida el consumidor vulnerable como del grado de vulnerabilidad y posibles aportaciones autonómicas. La gestión y pago corresponde a las comunidades autónomas.
Pueden considerarse consumidores vulnerables aquellos titulares de un punto de suministro eléctrico en su vivienda habitual acogidos al precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC) que cumplan ciertos requisitos establecidos en los artículos 3 y 4 del Real Decreto 897/2017.
Los criterios incluyen:
Para ser considerado vulnerable severo, se debe tener una renta anual inferior o igual al 50% del umbral establecido para consumidores vulnerables. Por otro lado, quienes son considerados consumidores en riesgo de exclusión social cumplen con los requisitos anteriores además de recibir atención por parte de servicios sociales que cubran al menos el 50% de su factura eléctrica.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Descuento para consumidores vulnerables | 42.5% |
| Descuento para consumidores vulnerables severos | 57.5% |
| Descuento original para consumidores vulnerables | 25% |
| Descuento original para consumidores vulnerables severos | 40% |
| Número de beneficiarios del bono social eléctrico en 2025 | 1.7 millones |
El Ejecutivo ha extendido un año más, hasta el 31 de diciembre de 2026, la prohibición establecida desde 2021 de interrumpir los suministros básicos de energía y agua a los consumidores considerados vulnerables, vulnerables severos o en riesgo de exclusión social.
Tras la nueva prórroga, entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2026, el descuento para el consumidor vulnerable será del 42,5%, y en el caso del consumidor vulnerable severo, del 57,5%. Si se es un consumidor en riesgo de exclusión social, no se tendrá que hacer frente a la factura eléctrica.
El bono social debe solicitarse ante un Comercializador de Referencia (COR) a través de diferentes medios como oficina, teléfono, fax, correo electrónico o correo postal.
Sí, existe el bono social térmico, que es un programa de concesión directa de ayudas destinadas a paliar la pobreza energética relacionada con calefacción, agua caliente sanitaria o cocina. La cuantía depende de varios factores y su gestión corresponde a las comunidades autónomas.
Se considera consumidor vulnerable a quien cumple ciertos requisitos económicos y sociales establecidos por la normativa vigente. Esto incluye límites de ingresos y condiciones específicas según la situación familiar.