El Ministerio del Interior ha iniciado una nueva campaña de vigilancia intensiva al transporte escolar, que se llevará a cabo hasta el 23 de enero. Esta iniciativa busca mejorar la seguridad vial en el transporte de menores, dado que más de 630.000 niños utilizan estos servicios diariamente. Durante esta campaña, la Guardia Civil y las policías locales controlarán la velocidad de los vehículos, el uso del teléfono móvil por parte de los conductores y realizarán pruebas de alcohol y drogas. También se prestará especial atención al uso del cinturón de seguridad y se llevarán a cabo inspecciones para verificar la documentación y las condiciones técnicas de los autobuses escolares. La Dirección General de Tráfico destaca que la mayoría de los accidentes ocurren al subir o bajar del vehículo, lo que resalta la importancia de seguir las recomendaciones para garantizar un transporte seguro para los menores.
Una nueva campaña de vigilancia y control al transporte escolar ha comenzado, con una duración prevista hasta el próximo 23 de enero. Esta iniciativa subraya la importancia de la seguridad vial en el transporte de pasajeros, un aspecto que cobra especial relevancia en el ámbito escolar, donde más de 630.000 menores se desplazan diariamente, según la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA).
Durante estos cinco días, tanto los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil como las policías locales de los municipios que se sumen a esta campaña realizarán un seguimiento exhaustivo. Se prestará especial atención a que los vehículos respeten los límites de velocidad y que los conductores eviten distracciones, como el uso del teléfono móvil. Los accidentes más comunes que involucran autobuses escolares suelen estar relacionados con velocidades inadecuadas o distracciones. Además, se llevarán a cabo controles para detectar la presencia de alcohol y otras drogas entre los conductores.
El uso del cinturón de seguridad es fundamental en caso de accidente, por lo que también se supervisará su utilización en aquellos autobuses escolares equipados con ellos. Las inspecciones sobre estos vehículos serán intensificadas para asegurar que cuentan con todas las autorizaciones y documentos necesarios para operar legalmente. Asimismo, se verificará que cumplan con las condiciones técnicas y elementos de seguridad exigidos por la normativa vigente, así como los requisitos específicos para los conductores, incluyendo permisos y tiempos adecuados de conducción y descanso.
La Guía «Al cole siempre seguros» elaborada por la Dirección General de Tráfico destaca que el 90% de los siniestros viales relacionados con el transporte escolar ocurren al subir o bajar del vehículo o inmediatamente después, siendo muchos casos atropellos provocados por distracciones. También señala que una parte significativa de estos incidentes graves está vinculada a la falta del uso adecuado del cinturón de seguridad.
A fin de prevenir estos accidentes, se han establecido varias recomendaciones dirigidas a padres y tutores. Estos deben ser conscientes de que sus acciones son un modelo a seguir para sus hijos y deben:
El objetivo de la campaña es aumentar la seguridad vial en el transporte escolar, vigilando que los vehículos circulen a la velocidad permitida y que los conductores no se distraigan.
La campaña durará hasta el próximo viernes 23 de enero.
Se realizarán controles de velocidad, distracciones, uso del cinturón de seguridad, así como inspecciones sobre los vehículos y las autorizaciones necesarias para su operación.
El 90% de los siniestros de tráfico con niños relacionados con el transporte escolar ocurren al subir o bajar del vehículo.
Los padres deben comprobar la seguridad de los autobuses, solicitar cinturones de seguridad, verificar que se cumpla la reglamentación y enseñar a los menores las conductas correctas al usar este medio de transporte.