La Guardia Civil ha detenido a tres personas en Valencia por tráfico de reptiles, operando como una empresa dedicada al envío de animales. Durante la operación, se intervinieron 209 reptiles, incluyendo 110 especies protegidas por el CITES, destacando una iguana endémica en peligro de extinción. Los detenidos, dos hombres y una mujer, enfrentan cargos por pertenencia a organización criminal y delitos contra la fauna. La investigación reveló que criaban reptiles clandestinamente y los comercializaban en ferias europeas, aprovechando vacíos legales en la documentación de origen. Además, se incautaron armas y dispositivos electrónicos relacionados con su actividad ilegal.
La Guardia Civil ha llevado a cabo una operación en Valencia que ha resultado en la detención de tres individuos involucrados en el tráfico ilegal de reptiles. Estos detenidos operaban como una empresa dedicada al envío de animales, aunque su actividad principal era la comercialización ilícita de especies protegidas bajo la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Se ha descubierto que habían comenzado a criar ejemplares clandestinamente.
Durante la operación, los agentes realizaron registros en las localidades de Jérica y Sot de Ferrer, en Castellón. En total, se intervinieron 209 reptiles, de los cuales 110 estaban catalogados con algún grado de protección CITES. Entre ellos se destaca una iguana endémica de las islas Fiyi, considerada en grave peligro de extinción.
Además de los reptiles, se encontraron incubadoras, recipientes para transporte y varios terrarios, que evidencian la actividad ilegal que se estaba llevando a cabo. La Guardia Civil también confiscó cuatro pistolas sin licencia, cerca de 200 cartuchos de munición para armas cortas, un rifle de aire comprimido, un dispositivo taser, una defensa extensible y numerosos dispositivos electrónicos junto con abundante documentación.
Los detenidos utilizaban uno de sus domicilios como sede social para una empresa que aparentaba operar legalmente en el envío de animales. Sin embargo, detrás de esta fachada se escondía un comercio ilícito con reptiles protegidos por el Convenio CITES.
Los implicados establecieron contactos en diversos países de América, África y Asia para obtener especímenes extraídos directamente de su hábitat natural. Asimismo, criaban ejemplares sin informar a las autoridades del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico.
Una vez obtenidos los reptiles, estos eran trasladados a varias ferias europeas donde su venta ilícita se camuflaba dentro del mercado legal aprovechando un vacío jurídico relacionado con la documentación que certifica el origen legítimo de estos animales.
Como resultado directo de esta operación policial, han sido detenidos tres individuos: dos hombres de 48 y 51 años y una mujer de 37 años. A todos ellos se les imputan delitos relacionados con pertenencia a organización criminal, infracciones contra la fauna, contrabando, blanqueo de capitales y tenencia ilícita de armas.
La investigación ha sido llevada a cabo por miembros del Seprona en Valencia y Castellón con la colaboración del personal del Ministerio de Transición Ecológica. Las diligencias han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal número 1 de Segorbe.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 3 | Personas detenidas |
| 209 | Total de reptiles intervenidos |
| 110 | Reptiles bajo distinto grado de protección CITES |
| 1 | Iguana endémica de las islas Fiyi en grave peligro de extinción |
| 4 | Pistolas sin licencia incautadas |
| 200 | Cartuchos de munición de arma corta incautados |
La Guardia Civil detuvo a tres personas por el tráfico de reptiles, quienes operaban como una empresa dedicada al envío de animales, pero comercializaban ilegalmente con especies protegidas por la Convención CITES.
Se intervinieron un total de 209 reptiles, de los cuales 110 estaban bajo distintos grados de protección CITES.
Entre los reptiles intervenidos se encontraba una iguana endémica de las islas Fiyi, que está en grave peligro de extinción.
Además de los reptiles, se incautaron cuatro pistolas sin licencia, casi 200 cartuchos de munición, un rifle de aire comprimido, una táser, una defensa extensible y diversos dispositivos electrónicos.
Los detenidos utilizaban contactos en varios países para obtener especímenes extraídos directamente de su entorno y criaban ejemplares clandestinamente. Luego, vendían estos ejemplares en ferias europeas aprovechando vacíos legales en la documentación necesaria para certificar su origen.
A los detenidos se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal, delito contra la fauna, contrabando, blanqueo de capitales y tenencia ilícita de armas.
La investigación fue llevada a cabo por guardias civiles del Seprona en Valencia y Castellón, con la participación del Ministerio de Transición Ecológica.