El Partido Popular (PP) ha solicitado la reprobación del ministro del Interior, Fernando Marlaska, durante un debate en el Pleno. El diputado Javier Celaya ha denunciado que el Gobierno ignoró las alertas del CNI sobre la crisis en Ceuta, permitiendo la entrada de más de 13.000 personas sin reforzar la seguridad en el paso del Tarajal ni desplegar a las Fuerzas Armadas. Además, cuestionó la relación del Gobierno con Marruecos y criticó la situación de inseguridad en Ceuta, donde los ciudadanos enfrentan agresiones y miedo diario. Celaya también censuró las condiciones laborales de las fuerzas policiales, que deben soportar largas jornadas en condiciones precarias mientras se prioriza a quienes han ingresado ilegalmente al país.
El diputado del Partido Popular por Ceuta, Javier Celaya, ha denunciado que el Gobierno estaba al tanto de las alertas emitidas por el CNI. A pesar de ello, optó por no reforzar la seguridad en el paso del Tarajal ni desplegar a las Fuerzas Armadas. Esta decisión se toma en un contexto donde la cifra real de personas que han ingresado a la Ciudad Autónoma de Ceuta supera ya las 13.000.
Celaya exige aclarar “qué le debe el Gobierno a Marruecos” para mantener este nivel de sumisión y exculpación. Además, hace un llamado contundente para que los ciudadanos de Ceuta no sean abandonados a su suerte.
El diputado critica “el cinismo” del presidente Sánchez y desmantela el relato oficial sobre una supuesta “inseguridad subjetiva” en Ceuta. Pone de manifiesto la alarmante situación que viven los ceutíes, caracterizada por agresiones sexuales, reyertas e incendios. En este escenario, las familias y autónomos se encuentran sumidos en el miedo y la incertidumbre.
Asimismo, Celaya censura que las fuerzas policiales deben soportar jornadas laborales de hasta 15 horas, durmiendo en colchones deteriorados, mientras se priorizan los servicios y acomodos para quienes han entrado ilegalmente al país.
Denuncia que el Gobierno conocía las alertas del CNI y, a pesar de ello, decidió no reforzar el paso del Tarajal ni desplegar a las Fuerzas Armadas, ocultando que la cifra real de personas que han entrado a la Ciudad Autónoma de Ceuta supera ya las 13.000.
Exige saber “qué le debe el Gobierno a Marruecos” para mantener este nivel de sumisión y exculpación, al tiempo que hace un firme llamamiento para que no se abandone a los ciudadanos de Ceuta a su suerte.
Critica “el cinismo” del presidente Sánchez y desmonta el relato oficial de una supuesta “inseguridad subjetiva” en Ceuta, poniendo de manifiesto la alarmante realidad que sufren los ceutíes en sus calles, marcada por agresiones sexuales, reyertas e incendios.
Censura que las fuerzas policiales soportan jornadas de hasta 15 horas durmiendo en colchones deteriorados, mientras se prioriza el acomodo y la dotación de servicios para quienes han entrado ilegalmente.