La Federación Estatal LGTBI+ secunda la huelga general del 11 de noviembre por el derecho a una vivienda digna y denuncia cómo la crisis habitacional agrava la vulnerabilidad del colectivo. Según su informe Estado LGTBI+ 2025, una de cada tres personas LGTBI+ ha vivido alguna experiencia de sinhogarismo en los últimos cinco años.
La Federación Estatal LGTBI+ secundará el 11 de noviembre la huelga general convocada por los principales sindicatos y promovida por movimientos sociales para reivindicar el derecho a una vivienda digna. La entidad advierte de que la crisis habitacional agrava la vulnerabilidad de muchas personas LGTBI+ y afecta especialmente a jóvenes, personas trans, migrantes, con discapacidad y mayores.
La presidenta de la organización, Paula Iglesias, considera que la vivienda es un factor estructural de vulnerabilidad. Señala que la discriminación LGTBIfóbica en el empleo y en el acceso al alquiler, así como la expulsión del hogar familiar, se suman a las dificultades habitacionales que afronta el colectivo.
Según el informe Estado LGTBI+ 2025: Informe Socioeconómico, elaborado por la Federación Estatal LGTBI+ en colaboración con la Universidad de Salamanca, una de cada tres personas LGTBI+ ha vivido alguna experiencia de sinhogarismo en los últimos cinco años.
Iglesias advierte de que el rechazo familiar puede dejar a jóvenes LGTBI+ sin hogar y expuestos a un mercado del alquiler inaccesible. La entidad sostiene que perder la vivienda o no poder acceder a ella puede marcar la diferencia entre vivir a salvo o sufrir violencia.
La Federación reclama políticas de vivienda que incorporen la perspectiva de la diversidad LGTBI+ y medidas específicas contra la discriminación residencial. La organización defiende que la emancipación y la seguridad residencial son condiciones necesarias para vivir la propia identidad en libertad.
La entidad respalda el llamamiento de UGT y CCOO a la huelga por el salario y la vivienda, y anima a la ciudadanía a sumarse a la convocatoria. Iglesias señala que la movilización social permite avanzar en derechos fundamentales.
La huelga general convocada por los principales sindicatos y promovida desde los movimientos sociales para reivindicar el derecho a una vivienda digna el próximo 11 de noviembre.
Señala que la crisis habitacional afecta con especial dureza a las personas jóvenes, trans, migrantes, con discapacidad y mayores, y que puede cruzarse con la LGTBIfobia en el empleo, el acceso al alquiler o el hogar familiar.
Según el informe «Estado LGTBI+ 2025: Informe Socioeconómico», elaborado por la Federación Estatal LGTBI+ en colaboración con la Universidad de Salamanca, una de cada tres personas LGTBI+ ha sufrido alguna experiencia de sinhogarismo en los últimos cinco años.
Exige políticas de vivienda que incluyan la perspectiva de la diversidad LGTBI+ y medidas específicas contra la discriminación residencial.